La vida moderna contra el sueño: el 45% de la gente duerme mal
Por Redacción 0223
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El hombre está plácidamente acostado en su cama. Es casi la medianoche y espera dormir sus “8 horitas” diarias. Su habitación sólo está iluminada por los grandes números rojos de su radio-reloj. Su cansancio es atroz, sin embargo no logra conciliar el sueño. Y recuerda que llegó tarde de un día fatal en el trabajo; cenó tarde y se recostó. Luego de la enésima vez que dio vueltas en su cama, recordó que no es la primera vez que le pasa. Son las 3 de la mañana y no puede dormir: mañana su día estará arruinado.
Trastornos de sueño como los de este hombre le suceden a más de 3 mil millones de personas, es decir un 45% de la población mundial. La importancia del bienestar que genera a la salud y a la calidad de vida el estar bien descansado; es el motivo por lo que todos los 15 de marzo se festeja desde el 2008 el Día Mundial del Sueño.
“En estos últimos 100 años se duermen de a 2 a 3 horas menos. Esto se debe por el estilo de vida, la ‘vida moderna’ y eso genera un gran prejuicio para la salud”, dice el doctor Alejandro Bernabé, Médico Psiquiatra a 0223.
La vida moderna nos generan más obligaciones tanto al hombre como a la mujer, hay más “necesidades” que nos propicia el mercado, debemos estar “conectados” al teléfono o a la computadora y eso genera una gran actividad que no sólo no se abandona en la puerta de salida del trabajo, sino que se instala en nuestra casa y nos acompaña hasta nuestra cama.
“Es bueno fijar una hora para acostarnos y despertarnos; hacer siestas si es necesario de entre 30 a 45 minutos; evitar alcohol, cafeína o mate – hasta no más de las 7 de la tarde- y evitar abundantes comidas antes de acostarnos, no hacer actividad física en horas cercanas a la pautada para el descanso nocturno, asegurarnos un lugar tranquilo, sin ruidos y con una buena temperatura para nuestro descanso nocturno”, aconseja el doctor.
Pero si estos tips del buen sueño no funcionan, quizás haya que indagar un poco más hacia nuestro interior. “Todas las situaciones de conflicto emocional las preocupaciones aumentadas hacen que sea difícil relajarse. Las situaciones difíciles de resolver podrían llegar a tratarse con un psicólogo. En ese caso no sería una enfermedad del sueño”, afirma.
Bernabé explica que hay 3 categorías de trastornos del sueño:
* Aquellos en donde el problema radica en conciliar o mantener el sueño (Disomnias. Por ej.: insomnio, narcolepsia, Apnea del sueño, Síndrome de las piernas inquietas).
* En los que el problema es que, durante el sueño, sin una interrupción importante del mismo, se manifiestan trastornos de conducta (Parasomnias. Ej.: sonambulismo, pesadillas, terrores nocturnos).
* En los que los problemas del sueño son secundarios a alguna otra enfermedad psiquiátrica u otro proceso médico (enfermedades neurológicas, pulmonares, cardíacas u otras menos comunes).
Las condiciones psíquicas y físicas son influidas por un buen dormir a lo largo de toda nuestra existencia, dado que pasamos hasta un tercio de nuestra vida durmiendo podemos deducir el impacto que tiene sobre nuestra salud.
Según la Asociación Mundial de la Medicina del Sueño (WASM, por sus siglas en inglés); el 45 % de la población Mundial sufre de Trastornos del Sueño, por lo que se considera una epidemia global (pandemia) que provoca un gran impacto social, laboral y académico.
El cansancio de varios días de dormir mal, generan graves trastornos y la desesperación genera ir al médico en busca de la pastilla “milagrosa” del sueño. “Lo primero que hay que evitar es tomar pastillas. Es el último recurso. Es cuando se agotaron las otras alternativas. A veces es necesario, aunque no es una alternativa que solucione el problema”, admite el doctor.
El también miembro de la Sociedad de Psiquiatría de Mar del Plata; sostiene que “es relativo” si una persona necesita 8 horas para descansar y contribuir a su buena salud. “Hay gente que necesita 6 y otros más de 8 horas para descansar y recuperarse de la actividad diaria. Todo es relativo según su organismo”, sostiene.
El 25% de los niños del mundo duermen mal
Según el informe difundido por el Colegio de Médicos IX Distrito, el 25% de los niños del mundo sufren de trastornos del sueño. “Una cosa que me llamó mucho la atención es la estadística referida a los niños. Por los altos valores. Aquí entran en juego las costumbres desordenadas: La computadora en la noche, por ejemplo. Los niños con edades menores a la adolescencia sufren de este problema y son los hábitos de la vida moderna. Los niños necesitan dormir entre 11 y 10 horas”, sostuvo.
“A los bebes les resulta fácil dormir; a los niños hay que educarlos en un contexto con pautas para la futura higiene del sueño; los adolescentes, mientras tanto, creen que no necesitan dormir; los adultos queremos pero no tenemos tiempo y los viejos tienen tiempo para dormir pero no siempre lo logran. Dormir bien, es sin lugar a dudas, junto con una buena dieta y ejercicio, una de las mejores maneras de mantenerse sano y feliz”, finalizó el médico psiquiatra.
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