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Guillermo montenegro

13 de Noviembre de 2019 20:52

El equipo cobra forma, los puestos que restan y una puja que dejará heridos

Bonifatti se acercó en persona al bunker a felicitar a Montenegro el domingo 27.

El triunfo contundente en las Paso ante Vilma Baragiola les generó a los aliados y socios políticos de Guillermo Montenegro un fuerte entusiasmo. Haber dado ese paso y del modo en que lo hizo les permitía imaginar el desenlace que finalmente se concretó el 27 de octubre con el triunfo del candidato de Juntos por el Cambio sobre Fernanda Raverta. Aquella presunción también aceleró las ansiedades y muchos comenzaron a imaginarse en un eventual gabinete.

Esas ansiedades el actual intendente electo siempre buscó aplacarlas y dejar en claro dos cosas: no iba a dejar a nadie “tirado”, pero tampoco iba a entregar los cargos de su gabinete para compensar apoyos de campaña. “Eso fue lo que hizo Arroyo y así le fue”, argumentaban desde el entorno de Montenegro.

La designación de Santiago Bonifatti como secretario de Gobierno de la futura gestión ratifica esa decisión de analizar nombre por nombre cada puesto. Bonifatti no solo no fue un aliado de Montenegro durante la campaña, sino que compitió contra él como candidato a intendente de Consenso Federal. Es más: en el último tramo de la campaña varios dirigentes de Juntos por el Cambio remarcaron que tuvo más gestos de afinidad con Raverta que con Montenegro.

Sin embargo, el intendente electo lo invitó a tomar mate a la sede de la Fundación Pensar hace un par de semanas y sin demasiados rodeos le propuso ser su secretario de Gobierno. Bonifatti llegó al encuentro con la certeza de que Montenegro le propondría formar parte de su equipo, pero la relevancia del puesto lo sorprendió.

- Ese puesto lo ocupa una de las personas de mayor confianza del intendente – le dijo el líder de Sumar.

- Para eso te estoy invitando a sumarte, para que seas parte de la gente de confianza del intendente – le replicó Montenegro.

No alcanzó esa reunión para concretar el acuerdo. Los dos dirigentes volvieron a reunirse varias veces para ajustar detalles de la incorporación de Bonifatti al equipo de gobierno. En esas charlas hubo otro elemento que a ambas partes les generó confianza: la idea de que el edil asuma como secretario de Gobierno jamás se filtró a los medios. Varios de los aliados de Montenegro se enteraron apenas unas horas antes de que este martes se oficializara la designación.

 

Con el nombramiento de Bonifatti en Gobierno, Montenegro tiene delineado buena parte de su equipo: Germán Blanco (Hacienda), Sebastián Puglisi (Educación), Carlos Balmaceda (Cultura), Viviana Bernabei (Salud) y Florencia Toledo (Desarrollo Social).  Aún le restan nombrar a cuatro secretarios y  los presidentes de los entes, aunque desde el círculo más cercano a Montenegro anticiparon que los entes y el presidente de Osse quedarán para el final. “Esos cargos tienen que ser avalados por el Concejo Deliberante y no queremos jugar el desgaste desde ahora”, argumentan.

Las cuatro secretarías que quedan por resolver son las de Tecnología, Producción, Obras y Seguridad. “Hay varias reuniones por estas horas para terminar de definir varios algunos de esos cargos”, señalan, aunque admiten que el área más sensible es Seguridad.

Durante el último tramo de la campaña Montenegro hizo especial hincapié en la problemática de la inseguridad y recordó cuantas veces pudo que fue fiscal, juez y luego ministro de Seguridad porteño. “Todos saben que es la principal fortaleza de Guillermo”, remarcan desde su entorno. ¿Por qué las dudas entonces? Antes de elegir a una persona para ese cargo, el futuro jefe comunal quiere saber quiénes serán las personas que elegirán Axel Kicillof y Alberto Fernández. Hasta que el nuevo gobernador y el nuevo presidente no anuncien a los responsables de esos cargos, Montenegro no dará pistas sobre la persona que ocupará ese cargo en Mar del Plata.

El intendente electo viajó el viernes último a la Ciudad de Buenos Aires donde mantuvo una reunión con el presidente Mauricio Macri. Algunos especulaban con la posibilidad de que el jefe de Estado le pidiera por alguna persona en particular para integrar el gabinete marplatense. Puntualmente, se habló de Facundo “Chino” Mazzuchi, administrador del complejo de padel Los Naranjos y habitual compañero de cancha de Macri cada vez que viene a Chapadmalal a descansar.

“No hubo ningún pedido. Se puso a disposición para colaborar en lo que necesitemos y le contamos las dificultades que estábamos teniendo en la transición”, relatan fuentes cercanas a Montenegro.

El otro frente abierto que tiene Montenegro y con final incierto es la presidencia del Concejo Deliberante. No hay consenso para elegir el nombre que sucederá a Guillermo Sáenz Saralegui, quien ocupó el cargo durante los últimos cuatro años. Por tradición, le corresponde al oficialismo y Montenegro no posee ningún concejal propio para poner allí.

El radicalismo, por ser el bloque mayoritario dentro de Juntos por el Cambio, considera que le corresponde. Pero dentro del espacio tampoco hay un acuerdo cerrado acerca de quién debería ser. Mientras tanto, el sector liderado por Lucas Fiorini (Crear) reclama ese lugar para Alejandro Carrancio, que más allá de ocupar el tercer lugar en la lista durante la campaña reemplazó en varios debates a Montenegro y acumula cuatro años de experiencia legislativa.

Por ahora, el intendente electo no tomó una definición y se aferra a la posibilidad de que la cuestión pueda resolverse por consenso. Sin embargo, sabe que esa chance es remota y que más temprano que tarde deberá tomar una decisión. “Presidente del Concejo hay uno solo, así que inevitablemente van a quedar heridos”, admiten desde el montenegrismo.