Entrevista

5 de Diciembre de 2019 20:36

Risas, sangre falsa y trabajo en equipo: el detrás de escena de "Boda sangrienta"

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En diálogo con 0223, el director Matt Bettinelli-Olpin recordó los mejores momentos en el set, sus mayores influencias en el cine de terror y las ventajas de un presupuesto ajustado.

Por Delfina Mostafá

 

El día de una boda es especial para los protagonistas y para sus seres queridos, y suelen estar atravesados por tradiciones que llevan años de vigencia y formaron parte de numerosas ceremonias. En "Boda sangrienta" la excentricidad es llevada a un nuevo nivel, donde la propia supervivencia depende de una peligrosa noche de juegos junto a la familia del novio. En diálogo con 0223 Matt Bettinelli-Olpin , uno de sus directores, compartió detalles exclusivos y anécdotas del detrás de escena, mientras los primeros espectadores argentinos acceden a esta película en la gran pantalla.

El trabajo en equipo lo es todo. El estadounidense forma parte de Radio Silence, un equipo de realizadores que unen sus ideas y habilidades para lograr la mejor propuesta posible. Sus compañeros son Tyler GillettChad Villella, y los tres se conocieron en otro grupo similar bajo el nombre Chad, Matt & Rob. Sus trabajos anteriores incluyen "Heredero del diablo" (2014) y las antologías "V/H/S"  (2012) y "Southbound" (2015).

El trío es responsable por este nuevo filme de terror, con Chad en la producción y los otros dos miembros en la dirección. Para Matt es importante destacar una dinámica en la que todos participan y aportan en partes iguales. "Trabajamos mucho en la preparación para asegurarnos de estar en la misma página antes de involucrar a alguien más", destacó. Asimismo, contó que este paso previo "nos ayuda a movernos de manera eficiente mientras dejamos tiempo para los descubrimientos en el set".

 

 

El reparto es otro factor a tener en cuenta durante la realización de una película, ya que los intérpretes dan vida a los personajes que plantea el guión. En este caso estuvo encabezado por Samara WeavingAdam Brody, quienes "son maravillosos dentro y fuera del set". El director contó que cada miembro del elenco "llevó algo único a su rol, que realmente ayudó a que el personaje y la película cobraran vida" y por ese motivo confesó que fue "fantástico" trabajar junto a ellos.

Sin dudas, la convivencia en el set es un mundo diferente en cada rodaje, y es la cuna de experiencias que luego se convierten en las anécdotas más divertidas. En el caso de este aterrador género, resulta importante lograr el ambiente deseado una vez que se encienden las cámaras. Sin embargo, durante la filmación de "Boda sangrienta" las risas parecen haber superado cualquier momento de tensión que se deseara generar para la historia.

 

-¿Qué tal difícil es la creación de un ambiente aterrador durante el rodaje?

- Es divertido, porque usualmente en el set es la situación inversa. Mientras más aterradora sea la escena, es más divertida de filmar. El diseño de producción ayuda mucho a crear el ambiente y a que los actores encarnen ese momento. Mientras estamos rodando puede ser muy tenso y aterrador, pero usualmente escucharás muchas risas poco después de cortar.

 

Lo cierto es que, más allá del esfuerzo de los intérpretes por meterse en la piel de sus personajes, los miembros de la producción también colaboran con el objetivo de hacerlo lo más real posible. Sin embargo, la repetición de escenas es inevitable y en ocasiones se relaciona con este ambiente distendido y entretenido. Matt destacó la escena de una pesadilla que transcurre en un auto con la presencia de Alex y Grace, los protagonistas de la historia. Recordó que nadie podía dejar de reír, por lo que fue una de las escenas más repetidas en el proceso, aunque sin arrepentimientos.

 

 

El desarrollo de la trama en "Boda sangrienta" puede ubicarse dentro de un subgénero que se define por personajes que deben "sobrevivir a una sola noche". El director confesó que "nos encanta ese ritmo" y nombró a "Una noche por la ciudad" (1987) como una de sus favoritas cuando era un niño. Además, mencionó con entusiasmo otros filmes que influyeron en su carrera y en su último trabajo: los clásicos "Tiburón" (1975), "Alien" (1979)  y "Escuela de jóvenes asesinos" (1989). Por otro lado recordó al icónicos director de terror James Whale, quien trabajó en"Frankenstein" (1931), y "Fuga al amanecer" (1985) de John Landis.

Como fanático del cine de terror, Matt tampoco pudo evitar mencionar "Nunca juegues con extraños" (2001), "El resplandor" (1980), "Gremlins" (1984) y "El bebé de Rosemary" (1968) y "Un hombre lobo americano en Londres" (1981). También apartó algunas referencias especiales porque "mezlcan ligereza y tensión", como es el caso de "La dimensión desconocida" (1959), "Pesadilla en lo profundo de la noche" (1984) y "Los cazafantasmas" (1984). 

 

 

Más allá de la historia, los aspectos visuales de "Boda sangrienta" también exhiben un trabajo relacionado con la toma de importantes decisiones en torno a una pregunta central: ¿Cómo contar lo que queremos contar? Según el director, las extensas conversaciones con Brett Jutkiewicz, director de fotografía, fueron fundamentales para lograr un constraste entre la luz de un casamiento feliz y la oscuridad de una familia de asesinos. "Él elevó lo que estábamos buscando", agregó.

 

- ¿Qué tipo de efectos utilizaron para esta propuesta sangrienta?

- Tratamos de usar efectos prácticos siempre que fue posible. Y si no era completamente práctico, nos aseguramos de que hubiera un elemento que sí lo fuera. 

 

De esta manera, utilizaron sangre falsa y otros elementos como bananas aplastadas, para crear efectos de una forma más tradicional y evadir un abuso de los digitales. Matt hizo referencia a una entrevista del productor James Vanderbilt con Entertainment Weekly, donde compartió los detalles de una de estas técnicas en una de las escenas finales del filme. 

 

- ¿Sentís que el presupuesto de 6 millones de dólares fue suficiente para lograr el producto final que querías?

- Empezamos haciendo cortometrajes por nada de dinero así que ese presupuesto es un montòn para nosotros, pero fue un rodaje muy ajustado. Creó que nos forzó a enfocarnos en lo que importa y asegurarnos de contar la versión más precisa posible de la historia. Creo que el presupuesto finalmente fue una bendición, porque la historia se volvió más acerca de los personajes y sus reacciones, y para nosotros es la parte más emocionante de cualquier película.

 

 

El resultado de este divertido rodaje ya recuadó más de 55 millones de dólares y se encuentra en las salas argentinas, por lo que el director se siente realmente "honrado". Una propuesta nueva para quienes disfrutan de este género, y que no se estanca en una tensión permanente porque sabe cómo jugar entre diferentes sensaciones del público. Estos recién casados están listos para compartir su historia, por lo menos hasta que la muerte los separe.

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