Columna de miércoles

11 de Noviembre de 2020 22:02

Montenegro movió su primera pieza: ¿habrá más?

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Montenegro le tomó juramento a "Totó" García este miércoles. Foto: 0223.

“¿Viste la carta de Cristina que decía que hay funcionarios que no funcionan? Parece que la escribió por Mar del Plata”, bromeó un dirigente de Cambiemos días atrás. En el gobierno de Guillermo Montenegro, conformado por dirigentes de distintos partidos y de distintos sectores dentro de esos partidos, hay internas y funcionarios que se miran de reojo. Y este miércoles el intendente ejecutó el primer movimiento en su gabinete.

El desembarco de Horacio “Totó” García se cocinó a fuego lento. El secretario de Seguridad es un puesto clave para cualquier gestión, pero especialmente en la de Guillermo Montenegro que llegó a la Intendencia de Mar del Plata tras haber basado buena parte de su campaña en su experiencia como ministro de Seguridad y la creación de la Policía Metropolitana. Y desde hace tiempo las versiones sobre la salida de Darío Oroquieta circulaban por los pasillos de la municipalidad y del COM.

Sin embargo, a la hora de confirmar la información desde el entorno del intendente se encargaron de aclarar que se debió a “una cuestión personal” y remarcaron que “Darío seguirá en la gestión”.  Este mismo miércoles, durante la conferencia de presentación del nuevo funcionario le preguntaron al intendente en qué rol continuaría. “Acá no hablamos de roles, es un equipo”, respondió y pateó la definición afuera.

Oroquieta efectivamente atraviesa dificultades personales vinculadas a su llegada a Mar del Plata. No es menos cierto que en estos meses de gestión había funcionarios con los que no congeniaba.

 

El nuevo titular de la cartera de seguridad conoce a Montenegro desde hace años. Fue el jefe de Gabinete del ministerio de Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y es, al igual que el intendente,  abogado penalista. Su llegada al gabinete local cosecha las mismas críticas que recibió Oroquieta: designan en un área sensible a una persona que no es de Mar del Plata.

La oposición ya marcó la procedencia de “Totó” García como una dificultad para gestionar la seguridad de la ciudad. La primera acción del flamante funcionario buscó diferenciarse por completo de su predecesor: habló su buena sintonía con los funcionarios del Ministerio de Seguridad de la Nación y destacó especialmente a Eduardo Villalba, blanco principal de Oroquieta durante sus peleas por el retiro de las fuerzas federales de Mar del Plata.

Las primeras semanas de gestión de García estarán marcadas por el Operativo Sol. Sin embargo, las demandas de algunos barrios, la problemática de las usurpaciones, los problemas en la zona roja y el aumento de robos que sufren los trabajadores delivery son situaciones que no pueden esperar hasta el final de la temporada.

En el entorno de Montenegro circunscriben el cambio al problema personal de Oroquieta y no a una deficiencia de gestión. Y señalan que, por ahora, no hay otros cambios a la vista. Sin embargo, al mismo tiempo admiten charlas con otra persona que se podría sumar al  equipo: Pablo Baldini.

“Estamos en conversaciones. Él tiene ganas de dar una mano y a nosotros nos gustan las ideas que tiene”, resumió un hombre de confianza de Montenegro. ¿En qué cargo? Eso es lo que no está resuelto. La posible llegada de una persona como Baldini, un exitoso productor, a un rol que no está del todo claro genera incertidumbre en varios de los actuales funcionarios que ven amenazada su continuidad. Por eso, desde el gobierno local buscan bajarle el tono a la versión. “No vamos a acelerar nada. Hablamos con él y veremos si encontramos algún rol en el que pueda sumar”, concluyeron.

Hay otra versión que también circuló en las últimas semanas y es el posible alejamiento de otra de las funcionarias que llegó desde la Ciudad de Buenos Aires para formar parte del gabinete local. María Elisa Ferrara llegó a Inspección General y desde entonces cultiva un marcado perfil bajo. Sin embargo, eso no la eximió de generar rispideces, especialmente con trabajadores del área. Eso, sumado a que también tiene vínculos en otro lado, fomentó los rumores de una posible salida. “Por ahora, se queda”, señalaron dos fuentes consultadas por este medio, que no desconocieron las versiones.

El intendente está cerca de cumplir su primer año de gestión, un año que no se pareció en nada a lo que planificó el 10 de diciembre. La pandemia desgastó a más de un funcionario y dejó al descubierto la inacción de varios. Algunos integrantes de Juntos por el Cambio creen que es necesario un "relanzamiento" de la gestión. Con la temporada a la vuelta de la esquina, realizar movimientos bruscos en la dirección no parece lo más adecuado. Pero marzo es otra cosa.

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