Cultura

24 de Noviembre de 2020 17:24

Costanza Addiechi: "Restaurar monumentos es mi pasión y lo que me motiva a seguir"

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"Eros", una obra en mármol ubicada en San Luis casi Alberdi, una de las últimas piezas restauradas por Costanza Addiechi.

La directora de Restauración de Monumentos Históricos del Municipio dialogó con 0223 Radio y recordó sus inicios en la actividad que la desveló de niña a los cuatro años. Con el tiempo atravesó distintas gestiones políticas y ya lleva más de 100 piezas restauradas.

Desde hace algunos años, la Municipalidad de General Pueyrredon trabaja en la conservación de cada uno de los monumentos que conforman la identidad y el patrimonio de Mar del Plata. Detrás de cada pieza restaurada, por simple mantenimiento o un hecho de vandalismo, hay una empleada municipal que hace lo que más ama.

Costanza Addiechi comenzó a estudiar restauración cuando tenía 14 años. Su elección rompió con el mandato familiar de cursar Abogacía. "Tuve que luchar con mi familia porque querían que fuera abogada y estaba rompiendo el molde. Les planteé que no podía ser otra cosa que restauradora", recordó en diálogo con Dixit por 0223 Radio.

Pero sus primeros trabajos comenzaron mucho antes de que se decidiera a romper con el mandato familiar. A los cuatro años, su hermano le rompió de un pelotazo una alcancía que le habían regalado de Disney. "Ahí empecé. No jugaba con muñecas, sino con pinceles y pinturas. Todo lo que se rompía tenía la capacidad de arreglarlo", evocó.

Incluso, un amigo de su padre tenía una casa de antigüedades y al apreciar sus habilidades le encomendaba algunos trabajos para arreglar determinadas piezas que estaban rotas. "El me las traía, me explicaba los procedimientos y yo ejecutaba", rememoró.

A los 14 años comenzó a estudiar Química de la Restauración, pero aún hoy sigue aprendiendo en su trabajo diario. Actualmente está por terminar su tesis en maestría de Preservación de Patrimonio de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Mar del Plata (Unmdp) y ya tiene decidido cursar un doctorado.

"Pasa la vida y es mi pasión. Es lo que me motiva a seguir. Tengo el privilegio de poder trabajar de lo que amo. Cuando uno está alineado con lo que desea hacer, la energía surge", sostuvo.

Su área depende de la Secretaría de Gobierno a cargo de Santiago Bonifatti. Trabaja de 8 a 15, pero su jornada arranca mucho más temprano. A las seis de la mañana llega a alguna plaza de Mar del Plata donde haya una pieza que restaurar y cuando vuelve a su casa continúa investigando. "Lo único que quiero hacer es rescatar la historia", reveló.

Addiechi asumió como directora de Restauración de Monumentos Históricos a fines del mandato del intendente Gustavo Pulti. Atravesó la gestión de Carlos Arroyo y actualmente trabaja a la par con el equipo de Guillermo Montenegro. El Gobierno de turno tiene la responsabilidad de proteger la historia, identidad y patrimonio. "En las tres gestiones valoraron mi trabajo. Me siento acompañada", reconoció.

Pero antes de convertirse en funcionaria pública, hubo un hecho que la marcó. Antes de emprender viaje a Florencia, Italia, Addiechi atravesó la emblemática Plaza Colón, el mismo espacio verde donde jugaba cuando era chica, donde advirtió el grado de desidia sobre una escultura de mármol de carrara de una mujer desnuda con una pequeña fuente a sus pies: le habían dado un palazo en la cabeza y estaba grafiteada.

"No me podía hacer la distraída. Allí fue que empecé a salir en bicicleta con un bisturí y pasaba por todos los monumentos, tomaba muestras y escribía en un cuaderno todas las patologías que sufrían. Cuando volví de Italia generé un proyecto y lo planteé. Quería poner mi conocimiento a disposición de mi ciudad. Así empecé a trabajar", señaló.

Cuando llegó al Municipio no había ningún tipo de material de archivo, por lo que se dispuso a crear un registro. De lo único que había material era de 59 piezas que fueron emplazadas hasta 1939. Actualmente lleva restauradas más de 100 piezas entre los más de 200 los bienes de interés patrimonial que existen en Mar del Plata, entre esculturas y el mobiliario urbano como farolas, bancos y buzones, etcétera.

"Tenemos que aprender a cuidar lo nuestro. Ese espacio tiene que ver con la identidad de Mar del Plata. Este hecho nos da la posibilidad de concientizar sobre nuestra propia historia. Uno no puede cuidar lo que no conoce. El vandalismo es sinónimo de desconocimiento y el desconocimiento es lo que más daña", enfatizó al finalizar.

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