El escribiente

29 de Marzo de 2020 09:30

De lecturas y utilidades

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Días de cuarentena. En las muchas cadenas de mensajería instantánea que corren pasan listas de sitios donde descargar libros gratuitos. De pronto se le descubre una utilidad a la lectura. Pero, ¿es algo útil leer? ¿Por qué uno debería leer, independientemente de las circunstancias?

Dice Roberto Arlt en una de sus Aguafuertes: “No se ha dado usted cuenta todavía de que si la gente lee, es porque espera encontrar la verdad en los libros. Y lo más que puede encontrarse en un libro es la verdad del autor, no la verdad de todos los hombres. Y esa verdad es relativa…”.

La respuesta es para uno de sus lectores que le pide que recomiende algún libro para que los jóvenes “aprendan y se formen un concepto claro de la vida”. Y Arlt es desalentador en su respuesta. Pero sugerente, como siempre, en la pregunta. ¿Por qué lee uno? ¿De qué se trata el “leer”?

Reconocemos la gran diferencia entre  la lectura voluntaria y la lectura obligada. Como también sabemos que, aunque sea un poquito, difiere la lectura diurna de  la nocturna. A mí me gusta distinguir también las lecturas  que tengo cuando llueve y cuando no. Las nocturnas y aquellas acompañadas por la lluvia, en mi caso, preparan mejor el espíritu para la lectura. Se sienten más predispuestas y menos solitarias.

Al margen de los detalles subjetivos, el hecho concreto desemboca en ese instante preciso que se conoce como “estar leyendo”. Momento de silencio e intimidad pero, paradójicamente, con otros: el autor, el narrador, los protagonistas. Entre ellos, el lector y su figura,  sus gestos,  su lugar  y su tiempo. Todo esto conforma ese diálogo (¿es un diálogo?) donde aquello que viene desde afuera hacia mí, me modifica en algo.

Dice Carlos Skliar en La inútil lectura (Waldhuter Editores – 2019): “Durante el tiempo de la lectura no sé qué busco, ni sé si la cuestión está en buscar algo”.

¿Qué hacemos cuándo leemos? ¿Por qué muchos aún se preguntan si es útil leer? 

Hoy, en días de cuarentena, muchos encuentran en la lectura la compañía que nunca habían visto. ¿La disfrutan? No lo sé. Pero sí, al menos, encuentran en el hecho de leer una utilidad (aunque cambien de opinión dentro de un mes).

La lectura se mueve entre tiempos. Entre espacios. Entre utilidades e inutilidades. Pero son nuestras las sensaciones a la hora de leer. Son nuestras todas aquellas impresiones que nos acompañaron durante y después de leer, y que se transforman en experiencias, en el sentido de aquello que te cambia en algo después de hacerlo, que es la forma en que me gusta entender y pensar la experiencia de la lectura.

Acaso, entonces, valdría cambiar la pregunta “¿por qué leer?”  a “¿para qué leer?”  Quizás la respuesta cambie también. Y hasta, quién sabe, no nos guste la respuesta ya que alguien podría responder: “Para nada”.

Y Carlos Skliar retruca, “Qué pérdida de tiempo la lectura. Qué mala suerte haber pasado tanto tiempo con una historia que jamás sucedió y que nunca sucederá. Qué torpeza haber leído tanto, para nada, porque sí. Qué buena suerte la mía”.

Las posibilidades de convertirse en un lector fiel es un misterio, así como el destino de cualquier libro. Podríamos decir que lector y libro se convierten en uno bajo esa incertidumbre. Libro y libertad comparten una cercanía desde el lenguaje y desde los resultados. Y así, ya no importan las respuestas. Para aquellos que sentimos pasión por leer y al leer, la nada es aquello que se explora a través de los vocablos de un gran libro.

A LEER

Muchas editoriales y autores han decidido liberar algunos textos en la web para hacer más llevadero el período de confinamiento. El objetivo es promover la lectura y generar el espacio y el tiempo suficiente para ella.  

Se sabe que la lectura es una de las mejores actividades que se pueden realizar para estimular el cerebro y generar endorfinas. El tiempo de cuarentena garantiza las condiciones y por eso te propongo una lista de sitios que pueden garantizarte también una accesibilidad gratuita a muy buen material de lectura.

1 La editorial Planeta habilitó un espacio en particular donde sumó un total de diez libros para descargar. Entre ellos figuran: El código Da Vinci de Dan Brown; Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson; La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón y El tiempo entre costuras, de María Dueñas. Destinados a los más jóvenes: Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario, de C.S. Lewis;  Mi nombre es Stilton de  Gerónimo Stilton y Planeta Manga 1.

Todos los libros se podrán descargar hasta el 31 de marzo en la página web www.keepreadingencasa.planetadelibros.com.

2 El Archivo Histórico de Revistas Argentinas (AhiRa) agrupa a docentes e investigadores de distintas disciplinas —letras, historia, ciencias de la comunicación—, interesados en el estudio de la prensa, las revistas culturales y las publicaciones periódicas en diálogo con los debates estéticos, políticos e ideológicos de la historia cultural argentina. En su página web uno podrá encontrar y descargar colecciones completas de revistas argentinas que van desde: Crisis, El amante, Cuestiones de filosofía, Locuras de Isidoro, Proa, Fierro, Minotaurto, El péndulo, Humor, La historia de la literatura Argentina editada por el Centro de Editores de America Latina, entre otras. La descarga es gratuita en https://www.ahira.com.ar/ .

3 Desde la ciudad de Mar del Plata varios se han hecho eco de la situación y decidieron también aportar lo suyo. Es el caso de la editorial Letra Sudaca  que decidió habilitar la posibilidad de descargar gratuitamente desde http://letrasudaca.com.ar/cuarentena/ la obra de Sebastián Chilano Tan lejos que es mentira y de Esteban Prado Ana, la niña austral.

4 El autor marplatense Federico Aliende también ha colgado su obra Labios del fin del mundo (Ediciones Simurg – 2015) en https://www.filemail.com/d/thooiiuqrfxpfxt .

5 En http://www.lapalabraprecisa.com.ar/ se puede encontrar mucha producción literaria local, así como nacional e internacional. Es un sitio que desde el año 2014, viernes tras viernes, actualiza su contenido con una gran dosis de literatura.

6 Los autores y el equipo Anagrama se suman también a #YoMeQuedoEnCasaLeyendo  y comparten lecturas. Ya se puede descargar en forma gratuita (https://www.anagrama-ed.es/noticias/anagrama/regala-lectura ) cinco libros de su catálogo: Años felices, de Gonzalo Torné; Las cosas que perdimos en el fuego, de Mariana Enriquez; Un buen detective no se casa jamás, de Marta Sanz; Fiesta en la madriguera, de Juan Pablo Villalobos y las once breves novelas que Alejandro Zambra recoge en Mis documentos.

7 La plataforma https://www.leamos.com/ar/ ha decidido también liberar por 30 días muchos de sus ebooks y audiolibros bajo la consigna “Pasala leyendo. #LeamosEnCasa”.

8 Por último, la plataforma digital de la UNESCO, de acceso libre y gratuito, puso a disposición su biblioteca digital mundial para las familias en cuarentena en https://www.wdl.org/es/ . Es mucho el material disponible, ya que la biblioteca digital de la UNESCO tiene una cantidad importante de recursos culturales y educativos. Hay fotos, videos, mapas, textos, y películas de todos los tiempos. Además, se puede elegir entre siete idiomas diferentes.

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