Historias de acá

17 de Enero de 2021 15:01

Encontró un buggy abandonado, lo convirtió en "Rayo McQueen" y ahora tiene una misión solidaria

Compartir
Compartí esta nota
Compartir
Compartí esta nota
La réplica del vehículo que protagonizó la película "Cars" obtuvo reconocimientos internacionales.

Christian Gatti, un estibador en camiones de Quilmes, se embarcó en el proyecto para sorprender a sus dos nietas, Francesca y Roma, pero hoy se dedica a recaudar fondos para llevar alegría a los barrios marplatenses.

Hace más de cuatro años Christian Gatti se cruzó con la estampa de "Rayo McQueen" en una remera que le iba a comprar a su nieta, Francesca, y no lo dudó: ése tenía que ser el modelo a seguir. Nadie en la familia sabía - ni siquiera sospechaban - que Christian ya estaba embarcado en la misión de restaurar un buggy abandonado y por eso todos se sorprendieron cuando finalmente apareció un día a bordo de la flamante réplica del auto de carreras que brilló como protagonista en 2006 en la película animada "Cars".

Christian, un estibador en camiones de Quilmes desde hace casi treinta años y padre de tres hijas, carecía de conocimientos como para devolverle la vida a un vehículo completamente destruido pero el amor por la familia fue más fuerte: de a poco, se interiorizó sobre cada una de las reparaciones y con la ayuda de dos amigos - Martín en los tapizados y "Fatiga" en la pintura - comenzó a dar grandes pasos en el ambicioso proyecto. "Al principio hice veinte mil macanas con el auto hasta que aprendí a trabajar la fibra, al punto tal que hoy tengo un taller de fibra. Soy así: emprendedor", reconoce.

Durante el proceso de reconstrucción, la principal incertidumbre que se le presentó a Christian no estuvo vinculada con alguna cuestión mecánica sino con la sorpresiva llegada de Roma, su segunda nieta. "Cuando mi segunda hija me dijo que iba a ser abuelo otra vez, el auto ya lo tenía preparado. Estuve esperando seis meses hasta saber cómo se iba a llamar y qué sexo era para poder personalizar las butacas. Al final, la del chofer quedó con el nombre de Francesca y la del acompañante con el de Roma", explica.

Una vez que el "Rayo McQueen" salió de la oscuridad secreta del garaje y fue presentado entre familiares y amigos, los comentarios sobre el buggy no tardaron en multiplicarse hasta que llegó a oídos de integrantes del Club de Buggys de Mar del Plata, donde le ofrecieron en 2018 viajar a Gualeguaychú para asistir a la primera exhibición internacional en representación de Argentina. "El Sindicato de Camioneros me dio el permiso gremial para ir y así pude vivir cuatro días inolvidables", destaca el trabajador, en una charla con 0223.

"Para mí, que soy un tipo muy laburante, estar compitiendo contra los brasileros que son unas bestias, con escarabajos cromados de punta a punta, era algo imposible. Y lo que resultó todavía más increíble es que el auto que generó más sensación y aceptación fue el Rayo McQueen. Terminé ganando y la vuelta fue una fiesta con ese reconocimiento bajo el brazo", recuerda, y agrega: "También me han felicitado de Estados Unidos y me llegaron comentarios de fanáticos de México, Paraguay, Uruguay y Chile".

La experiencia triunfal no marcó un fin sino el comienzo de un largo recorrido para el "Rayo McQueen" marplatense: el hombre de 50 años entendió que el buggy tenía que cumplir un destino solidario y desde hace más de un año se encarga de llevar alegría a los barrios de la ciudad, con incontables anécdotas. "Hay que gente que no entiende que esto lo hago de corazón; siempre piensan que quiero sacar una tajada", lamenta, y confiesa: "Yo estuve muchos años laburando en negro. Durante mucho tiempo a mis hijas no las llevaba al centro porque no les podía comprar pochoclos o una garrapiñada, una manzanita... Entonces, como yo la viví, hago esto de corazón. A donde me llaman, yo estoy".

Así, junto a su esposa Karina, a quien define como una de los "pilares" de su vida, Christian junta mercadería que entrega en comedores o en plazas de la periferia. De hecho, para Reyes, el buggy dijo presente en los barrios Belgrano y Autódromo, dando también el puntapié inicial a una campaña de concientización por la pandemia del coronavirus que lleva el slogan “Yo me cuido, vos también cuidate”, con un barbijo amarillo gigante que resguarda el frente del imponente auto que cuenta con un chasis de caños tubulares, piso microperforado y llantas rodado 13 con neumáticos fórmula 3 sudamericana que le regaló un empresario.

Cualquier persona interesada en contar con Christian y su "Rayo McQueen", puede comunicarse al Facebook Rayo McQueen Contrataciones o al 2235936638.

 

 

 

Compartir
Compartí esta nota