Un club empezó a alambrar 5 hectáreas de Parque Camet y hay enojo entre los vecinos

Se trata de los terrenos que en enero de 2020 el gobierno de Guillermo Montenegro le cedió al Club El Cañón. Desde la EcoAsamblea Parque Camet advierten sobre la pérdida del hábitat de especies endémicas, además de un espacio público utilizado por los chicos del barrio. 

A fines de enero del 2020, el gobierno municipal entregó cinco hectáreas del Parque Camet al club El Cañon. Foto: MGP

29 de Noviembre de 2021 12:52

Por Redacción 0223

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A casi dos años de que el gobierno municipal de Guillermo Montenegro le cediera al club El Cañón cinco hectáreas del Parque Camet para que la institución desarrolle un campo deportivo, comenzaron los trabajos de cerramiento del espacio y los vecinos de la zona hicieron saber su malestar. Desde la EcoAsamblea Parque Camet denunciaron que “en silencio” se fue “quitando el espacio público que es de todos para privilegiar el interés de los clubes privados, algunos de los cuales tienen mucho dinero y no necesitan que el estado les regalé nada, ya que pueden comprar un predio por sus propios medios”. 

En ese sentido, lamentaron que, como consecuencia de la cesión de ese espacio, los más perjudicados serán los chicos del barrio que juegan en esas canchas que ahora dejarán de ser públicas. “La privatización de la mitad del parque es un hecho y se encuentra legitimado por ordenanzas municipales, las cuales fueron promulgadas este año y no le piden nada a cambio a los clubes”, remarcaron. 

Desde la asamblea de vecinos consideraron que las autoridades municipales “actúan en la total ignorancia”, en vulneración del artículo 41 de la Constitución Nacional, que “señala el derecho a tener un medio ambiente sano para tener una vida sana”. 

Asimismo, a través de un comunicado, expresaron: “La degradación de los ecosistemas naturales ha devenido en pandemia. La pérdida de hábitat de especies endémicas, propias de la argentina, la nula planificación urbana teniendo en cuenta la sanidad de los medios ambientes, la ausencia de estudios científicos que reconozcan los servicios ecosistémicos y el impacto ambiental, va en desmedro de la salud de las personas, afectando la calidad de vida de esta y de las siguientes generaciones”. 

“Todo este atropello se realiza a la vista de todos, vulnerando el derecho a recibir educación ambiental y el derecho a la información. Sin ecosistemas equilibrados la vida en el planeta tiende de un hilo. Defender a la naturaleza es defender nuestra vida”, enfatizaron.

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