El femicida de Claudia Repetto pasará el resto de sus días en la cárcel | 0223

El femicida de Claudia Repetto pasará el resto de sus días en la cárcel

En un fallo ejemplar, la Justicia de Mar del Plata dictó una condena a prisión perpetua contra Ricardo Alberto Rodríguez. Una breve reconstrucción del calvario que vivió la vecina del barrio Termas Huinco en 0223.  

1 de Noviembre de 2022 14:00

Por Redacción 0223

PARA 0223

Perpetua a Ricardo Alberto Rodríguez fue la condena que resolvió hace veinticuatro horas un tribunal de Mar del Plata. Perpetua por ser un femicida. Perpetua por ser el hombre que escapó después de matar a golpes y enterrar en un descampado a Claudia Repetto. 

Durante casi un mes, Mar del Plata y gran parte de país se preguntó por el paradero de Rodríguez y por el de Claudia. El 2 de marzo del 2020, la familia denunció la desaparición de la mujer del barrio Termas Huinco. Y muy pronto, los hijos señalaron como responsable al hombre que supo ser su vecino y pareja hasta hace siete meses atrás.

Rodríguez nunca aceptó ser el ex de Claudia y lo hizo saber a través del terror y la violencia. A veces le cortaba la luz, hacía apariciones sorpresa, otras veces le trababa la cerradura de la puerta y la mantenía encerrada y hasta llegó a colocarle un cañito de metal en una de las paredes de la casa para escuchar lo que hablaba por teléfono.
En una de sus últimas charlas, Claudia le confesó a una amiga la desesperación por salir de ese infierno.

Pero Claudia no pudo salir. En la tarde del 27 de marzo del 2020, un amigo de la familia de Claudia detuvo a Rodríguez después de verlo circular impunemente en bicicleta por la zona sur, y avisó a los hijos y la policía.

Una vez en Tribunales, el femicida confesó el horror y confirmó que a Claudia Repetto la había enterrado en un pozo de un metro de profundidad en Los Acantilados, cubriendo el cuerpo con bolsas y una sábana. En su declaración, Rodríguez justificó el femicidio por celos, porque dijo que ella se iba a ver con otro hombre.

Dos años después, estas explicaciones fueron argumento suficiente para que un tribunal dictaminara que la cárcel es el único lugar donde este femicida debe pasar el resto de sus días.