"Me falta un pulmón": las insólitas excusas de conductores borrachos en Año Nuevo
Un video difundido por Tránsito porteño mostró las excusas más insólitas de conductores que dieron positivo en los controles de alcoholemia durante los festejos de Año Nuevo: desde quien aseguró que “le falta un pulmón” hasta una mujer que manejaba alcoholizada con su bebé a bordo.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Un video difundido por Tránsito de la Ciudad de Buenos Aires mostró las respuestas más insólitas de conductores que fueron detenidos en los controles de alcoholemia durante las celebraciones de Año Nuevo, en medio de un operativo que incluyó más de 5.000 tests realizados y la retención de licencias a más de 38 personas por conducir bajo los efectos del alcohol.
Como ocurre cada temporada, las autoridades dieron a conocer imágenes que reflejan con ironía y preocupación el comportamiento de algunos conductores frente al test de alcoholemia. El material fue registrado en pleno festejo de Año Nuevo y rápidamente se viralizó en redes sociales y grupos de mensajería.
Una de las escenas más comentadas muestra a un joven que intentó justificar por qué estaba al volante con alcohol en sangre: “Me operaron en abril del pulmón y me falta uno, así que estoy con capacidad reducida”, le dijo a un agente de tránsito. Ante la excusa, el control se tornó aún más insólito cuando un oficial le pidió que se bajara del auto “para que tenga más caudal de aire”. Sin embargo, el resultado dio positivo: 0,62 g/l de alcohol en sangre, muy por encima del límite permitido.
En otro control, una mujer que conducía con su bebé a bordo admitió que había estado brindando y que había tomado “fresita”. El test marcó 0,97 g/l de alcohol en sangre. Cuando el agente le advirtió sobre los graves riesgos de manejar en ese estado, especialmente con un niño en el vehículo, ella respondió: “Lo sé, pero mi hija se rompió el brazo durante la cena”, en lo que parecía una mezcla de justificación y distracción.
El video también documentó a un tercer automovilista que, nervioso y antes de soplar la pipeta, fue sorprendentemente honesto: “Tengo los 20 pejerreyes ahí y ya sé que está, sáquenme el auto que ya está”, dijo, relatando que había estado pescando y había tomado alcohol. No sorprendió que su alcoholemia diera 1,75 g/l, un nivel muy superior al permitido.
Los controles se llevaron adelante en distintos puntos estratégicos de la Ciudad de Buenos Aires durante las celebraciones por el cambio de año. A pesar de la gran cantidad de tests, las cifras reflejaron una reducción en la tasa de positividad respecto a años anteriores, según indicaron las autoridades porteñas. Aun así, los casos detectados incluyeron situaciones de riesgo que podrían haber terminado en tragedia.
Las imágenes que circularon muestran que, además de la detección de conductores que superaban el límite legal de alcohol, la presencia de menores y las excusas curiosas se convirtieron en protagonistas del operativo, generando mezcla de sorpresa y preocupación entre la ciudadanía y las fuerzas de seguridad.
Temas
Lo más
leído

