El balneario casi desconocido de 70 habitantes y playas interminables en la Costa Atlántica

El lugar tiene como principal propuesta disfrutar de la arena y el mar sin grandes multitudes.

El destino posee dos paradores municipales.

17 de Enero de 2026 10:43

Por Redacción 0223

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La Costa Atlántica es una extensa sucesión de ciudades, pueblos y balnearios que invitan a recorrerla de punta a punta. Más allá de los destinos masivos, existen rincones donde el turismo se apoya en la calma y el contacto con la naturaleza. En esos lugares, las actividades no pasan por el ruido ni la agenda cargada. El atractivo está en el tiempo lento y el paisaje abierto.

Balneario Orense es uno de esos casos: una localidad mínima, con apenas 70 habitantes estables, donde la principal propuesta es disfrutar de la playa sin multitudes. Sus 23 kilómetros de costa permiten largas caminatas a la orilla del mar, juegos libres para los chicos y jornadas de descanso absoluto. También es habitual la pesca desde la costa, una actividad muy elegida por quienes visitan la zona. El entorno seguro y poco transitado invita a pasar el día entero al aire libre.

Mucha gente cuenta con su casita allí para disfrutar del verano.

Las principales actividades turísticas en Balneario Orense

El balneario cuenta con dos paradores municipales y un pequeño puesto gastronómico que funcionan como puntos de encuentro. Allí se puede almorzar, tomar algo o simplemente resguardarse del viento, especialmente durante la mañana, cuando la playa es más calma. Otra actividad habitual es subir al médano conocido como Punta Desnudez, que oficia de mirador natural y regala vistas panorámicas del mar y la costa. Los atardeceres, en ese punto, son uno de los grandes atractivos.

Con una traza urbana reducida y sin grandes propuestas nocturnas, Orense apuesta a un turismo sencillo y familiar. El paseo por sus calles, la cercanía con el pueblo de Orense y el descanso sin horarios completan la experiencia. No hay shopping ni espectáculos, pero sí silencio, cielo abierto y mar. Un destino pensado para desconectarse y abandonar el caos de la gran ciudad.