Christian Petersen: "Quería probarme a mi mismo y me quedé sin rueda de auxilio"
El chef aseguró que el ascenso no fue con la tranquilidad que él esperaba y lo sorprendió que haya tanta cantidad de montañistas.
Por Redacción 0223
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Luego de recuperarse de una inesperada descompensación durante una excursión al volcán Lanín que terminó convirtiéndose en una grave emergencia de salud y derivó en una larga hospitalización Crhistian Petersen repasó lo sucedido y compartió su experiencia de recuperación.
En una charla íntima con La Nación, el cocinero contó que la idea de escalar el Lanín había surgido después de un viaje previo a San Martín de los Andes, La excursión, lejos de ser una travesía planificada para el silencio y el encuentro con uno mismo, lo sorprendió por la cantidad de gente y el bullicio, algo que no esperaba. “Fui a probarme con el Lanín. Yo no lo conocía”, aseguró, y enumeró su experiencia en la subida a los refugios de Bariloche y su entrenamiento físico diario.
Durante el ascenso, Petersen sintió que necesitaba bajarse. El guía lo convenció de seguir hasta la base, pero allí la ansiedad y la falta de aire se transformaron en un ataque de pánico y una sensación de claustrofobia. “Me agarró entonces un ‘me quiero bajar ya’. Por suerte en el grupo me comprendieron. Había una azafata de Aerolíneas, Julieta, que me calmó. Quizás me puse demasiado al límite, quizás no me escuché”, reflexionó el reconocido chef, que aprendió de la experiencia límite y hoy recomienda hacerse chequeos más exhaustivos antes de intentar un desafío de ese tipo.
Al llegar abajo, la prefectura notó su estado alterado y lo trasladó al hospital. Petersen recuerda que lo pusieron en respirador y que, durante casi 30 días, estuvo prácticamente sin registrar nada. Cuando despertó en el Hospital Alemán, ya en Buenos Aires, se encontró rodeado de su familia y amigos.
“Tengo todavía mil mensajes sin contestar. Médicos que se ofrecieron, empresas que me hacían pronto pago porque sabían que estaba internado. Nosotros tratamos de que siempre hable nuestro trabajo. Tenemos más de 56 años de trayectoria que empezó con mi madre. Yo ya llevo cuarenta”, contó. También remarcó la importancia de dejarse ayudar: “Mi llamado de atención es escuchar más a mi familia y cuidarme más. Tengo un chiste en mi casa, que tengo muy buenos consejos para los demás y no para mí. Lo que más aprendí es que tengo que ser más amigo mío, descansar, ir más despacio”.
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