Increíble: adoptaron gatos en un hospital de Mar del Plata para espantar a las ratas

Los felinos fueron liberados en los últimos días y hay preocupación. ¿Medida efectiva o será peor el remedio que la enfermedad?

Las dos gatas adoptadas en el Inareps para espantar roedores. Imagen ilustrativa.

6 de Enero de 2026 13:34

Por Redacción 0223

PARA 0223

Ante la presencia de roedores y la insuficiencia de las fumigaciones realizadas, las autoridades del Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (Inareps) apelaron en los últimos días a un método casero pero impropio para un centro sanitario público con internación y atención médica especializada: la adopción de gatos.

Según supo 0223 de fuentes directas, la llamativa medida comenzó a implementarse la semana pasada, luego de una nota publicada por este mismo medio en diciembre, en la que se alertaba sobre la presencia de ratas y cucarachas en el instituto nacional ubicado sobre la Ruta 88.

Las imágenes muestran ratas de gran tamaño en el hospital.

Si bien se llevaron adelante tareas de fumigación, las mismas habrían resultado insuficientes, por lo que desde la dirección se habilitó la adopción de gatos como mecanismo para disuadir la presencia de roedores. En concreto, se trata de dos gatas de corta edad que atraviesan una etapa de “adaptación” a su nuevo entorno, permaneciendo en una oficina del piso de internación. Según el relato obtenido por 0223, los felinos fueron liberados a modo de prueba en un sector donde se habría detectado la presencia de roedores.

Las dos gatas adoptadas en el Inareps para espantar roedores.

La situación genera preocupación entre trabajadores y familiares, por los riesgos vinculados a la salud pública, la seguridad de los pacientes y el funcionamiento institucional, a raíz de la presencia de animales de compañía dentro del establecimiento. En ese marco, pueden propiciarse riesgos sanitarios por la transmisión de enfermedades zoonóticas y parásitos, así como por la contaminación ambiental, precisamente en un espacio donde debe primar la asepsia. En ese sentido, los hospitales cuentan con protocolos estrictos de higiene y control de infecciones que la presencia de animales rompe por completo.

Las mismas fuentes aclararon que, más allá del contexto, las gatas se encuentran debidamente vacunadas y castradas, además de estar bien alimentadas e hidratadas, aunque persiste la preocupación por el entorno inadecuado en el que habitan.

Estas condiciones se suman a un conjunto de falencias que atraviesa el Inareps en los últimos meses, en el marco del desfinanciamiento de la salud pública impulsado por el gobierno de Javier Milei. En particular, existe una fuerte preocupación por la situación de los residentes del instituto, con atrasos en la percepción de sus haberes, precarización laboral y falta de respuestas a los reclamos formulados ante las autoridades correspondientes.