Sorpresa: en plena guerra con Uber, el gobierno eliminó el pago de transferencias de licencias de taxis y remises

La medida se incluyó dentro de la Ordenanza Impositiva y pasó desapercibida durante el debate legislativo. Celebración del sector: “el valor era excesivo, alrededor de 4 millones”.

El sector venía reclamando la medida, que fue incorporada en la Ordenanza Impositiva.

6 de Marzo de 2026 19:28

Por Redacción 0223

PARA 0223

Entre los diversos cambios que incluyó la Ordenanza Impositiva sancionada la semana pasada por el Concejo Deliberante y promulgada días atrás por el intendente Agustín Neme, se incorporó una medida que pasó desapercibida durante el debate legislativo y que generó la celebración de taxistas y remiseros.

Es que la flamante Ordenanza 26.899 eliminó el derecho que se debía pagar por la transferencia de licencias de coches taxímetros o remises, un pedido histórico del sector que ganó fuerza en los últimos años. La disposición estaba contenida en el inciso 10 del artículo 26° de la Ordenanza Impositiva, el cual directamente fue eliminado de la nueva redacción. De hecho, el Concejo Deliberante venía tratando distintas iniciativas impulsadas por entidades representativas de los trabajadores del volante.

Referentes del sector afirmaron que el trámite tenía un costo superior a los 4 millones de pesos.

Una de esas iniciativas fue presentada en su momento por la Federación Nacional de Conductores de Taxi de Mar del Plata. “Nos vemos satisfechos ante este avance ya que le da la posibilidad a muchos que trabajan de manera ilegal de comprarse un vehículo y salir a trabajar de taxi”, celebró el secretario adjunto de la entidad, Darío López.

“El valor era excesivo, alrededor de 4,2 millones, y eso generaba que la persona que quería adquirir una licencia no lo pudiera hacer, porque tenía que sumar ese costo. Ahora la transferencia de licencia es a costo cero”, remarcó el referente en diálogo con 0223.

La medida se incluyó dentro de la Ordenanza Impositiva, promulgada esta semana por Neme.

En tanto, López aprovechó la circunstancia para poner sobre la mesa otra preocupación de los titulares de las unidades, respecto al plazo de vida útil con que cuentan los coches afectados al servicio. Según la ordenanza vigente, el mismo es de 10 años, si bien desde la pandemia el Concejo Deliberante viene aplicando una prórroga anual ante las dificultades económicas que enfrentan los propietarios para renovar las unidades.

“El otro punto más urgente son los 15 años de antigüedad para la vida útil de las unidades: hoy nos vemos imposibilitados de cambiar los coches”, sostuvo López, respecto a la necesidad de extender de manera definitiva el plazo en cinco años.