La reliquia de Hollywood que terminó abandonada en un terreno de Mar del Plata y rodeada de mitos

En 1979 se convirtió en la atracción estelar de la temporada de verano tras su paso por Buenos Aires.

El espectáculo que se montó alrededor de la estructura fue un fracaso.

17 de Octubre de 2026 13:50

Por Redacción 0223

PARA 0223

Un insólito episodio de la historia de Mar del Plata sigue despertando fascinación al recordar la llegada del muñeco animatrónico gigante de King Kong a la ciudad. La mole mecánica de 17 metros de altura y más de seis toneladas de peso, construida en Hollywood con una inversión millonaria para la película de 1976, desembarcó en la Costa Atlántica a comienzos de 1979 para convertirse en la atracción estelar de la temporada de verano tras su paso por Buenos Aires.

Qué fue del muñeco gigante de King Kong que quedó abandonado

El imponente gorila fue instalado dentro de una enorme estructura sobre el terreno del antiguo Estadio Bristol, en la céntrica manzana delimitada por la avenida Luro entre las calles Salta y Jujuy. El espectáculo combinaba números circenses con la impactante aparición del simio gigante colocado dentro de un pozo especial dada su escala; sin embargo, la propuesta comercial resultó un estrepitoso fracaso de taquilla ante la variada oferta teatral y el escaso interés del público.

Al público no le interesó demasiado el King Kong gigante.

Tras el intempestivo cierre del show, la mole articulada quedó tirada a la intemperie tapada apenas por lonas precarias que el agresivo clima de la región fue destruyendo con rapidez. Rodeado de deudas acumuladas, embargos judiciales y reclamos por derechos musicales, el muñeco abandonado en pleno centro dio origen a populares leyendas urbanas que aseguraban que había sido trasladado a un basural de Batán para ser desmantelado, devorado por las ratas o vendido como chatarra.

Investigaciones históricas posteriores lograron reconstruir el recorrido real del robot y desmintieron su trágico final en los terrenos baldíos de la periferia marplatense. Hacia fines de abril de 1979, la productora responsable logró retirar la estructura metálica de la ciudad para trasladarla a la capital del país, donde permaneció un tiempo en un predio del barrio porteño de Devoto antes de ser enviada definitivamente hacia un parque de diversiones en San Pablo.

El muñeco fue trasladado a San Pablo.

A pesar de los registros que certifiquen su traslado posterior a tierras brasileñas, el mito del gigantesco simio hollywoodense abandonado a su suerte permanece grabado a fuego en la memoria colectiva local. La extraña postal del robot oxidado entre los teatros de la ciudad balnearia continúa alimentando relatos populares a más de cuatro décadas de aquella fallida temporada.

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