El Estrangulador de Camet: el enigma sin resolver que aterrorizó a Mar del Plata y quedó impune

El interrogante sobre la presencia de un supuesto asesino serial en la ciudad jamás tuvo respuesta.

Los femicidios se produjeron entre septiembre del 2000 y mayo de 2004.

30 de Octubre de 2026 13:19

Por Redacción 0223

PARA 0223

Entre septiembre de 2000 y mayo de 2004, una serie de femicidios conmocionó a Mar del Plata y dejó una pregunta que todavía no tiene respuesta. Dos adolescentes y dos jóvenes fueron encontradas estranguladas o asfixiadas en distintos puntos de la zona norte de la ciudad. Las similitudes entre los crímenes alimentaron la hipótesis de un asesino serial, conocido popularmente como el Estrangulador de Camet, pero nunca se pudo demostrar que todos los hechos estuvieran relacionados.

Los femicidios que alimentaron la hipótesis de un asesino serial

El primer caso fue el de Marlene Michienzi, de 16 años, cuyo cuerpo apareció el 12 de septiembre de 2000 frente a los acantilados de Camet. La adolescente había llegado a La Feliz junto con su madre y su hermana para comenzar una nueva vida. Había salido a caminar por el centro el día anterior y no regresó. Los investigadores determinaron que había sido abusada sexualmente y estrangulada con su propia bufanda.

Tres días después, el 15 de septiembre, encontraron a Débora San Martín, también de 16 años, en las inmediaciones de Parque Camet. La joven había sido estrangulada y presentaba signos de violencia. Los investigadores analizaron un pelo encontrado en el cuerpo y solicitaron un cotejo de ADN con un hombre vinculado a su entorno laboral. Sin embargo, los resultados de esa pericia no trascendieron y el expediente terminó sin responsables identificados.

Los crímenes se sucedieron en un lapso de tres años y medio.

El tercer caso ocurrió el 25 de noviembre de ese mismo año, cuando Mariana Vázquez, de 23 años, fue encontrada sin vida en su propia habitación, en el barrio Alto Camet. Su padre descubrió el cuerpo sobre la cama y los peritos establecieron que había muerto por asfixia. A diferencia de los dos episodios anteriores, no presentaba signos de abuso sexual. La investigación no logró identificar a los responsables y tampoco hubo imputados por el crimen.

El crimen de Filosi que generó dudas sobre la existencia de un único asesino

La sucesión de asesinatos tuvo otro episodio el 10 de mayo de 2004, cuando apareció el cuerpo de María Leticia Filosi, de 17 años, cerca de un predio del Ejército sobre la ruta 11. La adolescente había sido asfixiada con una prenda íntima colocada en su boca. Por este caso fueron investigados Sergio Molina y Fernando Spotter, dos hombres vinculados con la noche marplatense. Las primeras pericias genéticas los señalaron como sospechosos y ambos llegaron a juicio.

Sin embargo, durante el debate surgió un dato que modificó el rumbo de la causa: el novio de Filosi reconoció que había mantenido relaciones sexuales con ella horas antes del asesinato. Un nuevo análisis de ADN confirmó que también había aportado material genético, lo que debilitó la acusación contra Molina y Spotter. Ambos fueron absueltos en 2008, aunque posteriormente Casación ordenó realizar otro juicio. La repetición del debate quedó truncada cuando Molina fue asesinado en Villa Gesell en 2014.

Filosi, de 17 años, fue la última de las víctimas.

A más de dos décadas de aquellos episodios, los crímenes siguen rodeados de interrogantes y sin una resolución que permita establecer quiénes fueron sus responsables. La hipótesis del Estrangulador de Camet quedó instalada por las similitudes entre algunos ataques, pero nunca se confirmó la existencia de un único asesino. Las investigaciones, las pericias cuestionadas y las absoluciones dejaron una historia de violencia e impunidad que todavía forma parte de los casos policiales más enigmáticos de Mar del Plata.

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