Cayó uno de los acusados de matar a un joven a balazos en Villa Gascón

A Sebastián Leiva lo atraparon en Ramos Mejía cuando chocó al intentar escapar de la policía. El crimen de Yoel Castro ocurrió el 8 de enero en Coronel Suárez y Gasón.

Leiva tiene 22 años.

11 de Febrero de 2026 16:15

Por Redacción 0223

PARA 0223

Uno de los dos acusados de matar a un joven en Villa Gascón hace más de un mes fue detenido en las últimas horas en Ramos Mejía cuando escapaba de la policía y chocó violentamente contra un poste. A Sebastián Leiva podrían trasladarlo en las próximas horas a Mar del Plata.

Así quedó el rodado.

Según los datos a los que tuvo acceso 0223, Leiva iba en una camioneta Volkswagen T-Cross de color azul con otro sujeto que se dio a la fuga por avenida San Martín, a la altura del número 130, cuando advirtió la presencia policial y se dio a la fuga.

De acuerdo al medio Oeste Noticias el seguimiento culminó en la intersección de la avenida Presidente Perón y la calle Florencio Ameghino, donde el conductor perdió el control del rodado y colisionó violentamente contra un poste. Al identificarlo confirmaron que registraba el pedido de captura activo por homicidio solicitado por el Juzgado de Garantías N° 2 de Mar del Plata.

Lugar de los hechos.

El rodado en el que se desplazaba tenía la chapa patente adulterada y al cursar los datos de motor y chasis, se comprobó que el vehículo tenía un pedido de secuestro activo por robo automotor, requerido por la Unidad Funcional de Instrucción N° 1 de Lomas de Zamora. En su interior hallaron guantes, cuellos polares, camperas oscuras, una mochila, destornilladores, un corta candados y teléfonos celulares.

Lo mataron el 8 de enero.

Para la fiscal Florencia Salas,  Sebastián Leiva y Joan Alexis Ávila son los autores de los disparos que la mañana del crimen le efectuaron a Castro cuando pasó en moto ´por el lugar. Herido, el joven de 24 años quiso correr hasta su domicilio en calle Coronel Suárez, pero el balazo que recibió en la zona intercostal hizo que cayera en la vereda sin vida.

Esa lluvia de balas fue continuidad de la registrada la noche previa en el lugar cuando el enfrentamiento entre dos grupos antagónicos por cuestiones relacionadas al narcomenudeo y otros delitos dejó como saldo cerca de sesenta disparos y ni un solo herido.