En la era Javier Milei cerraron casi 22 mil empresas y se perdieron más de 290 mil empleos registrados

Datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo muestran una caída sostenida de empleadores desde fines de 2023, con impacto fuerte en la construcción.

En la era Javier Milei cerraron casi 22 mil empresas y se perdieron más de 290 mil empleos registrados

15 de Febrero de 2026 10:48

Por Redacción 0223

PARA 0223

Desde la asunción de Javier Milei cerraron 21.938 empresas y se perdieron 290.602 trabajadores registrados, según reveló un informe elaborado por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, el organismo estatal que controla y regula el sistema de prevención y reparación de accidentes y enfermedades laborales.

El dato más reciente confirma que la tendencia continúa. Solo en noviembre se registró un cierre neto de 892 empresas. En los primeros once meses de 2025, la pérdida acumulada alcanzó a 9.722 empleadores.

La comparación interanual es aún más elocuente. En noviembre de 2023 había 512.357 empleadores y 9.857.173 trabajadores cubiertos por el sistema. Dos años después, en noviembre de 2025, las cifras descendieron a 490.419 empresas y 9.566.571 empleados.

La construcción aparece entre los sectores más golpeados.

La caída fue más pronunciada durante la primera mitad de 2024, en el contexto de la devaluación inicial y el ajuste fiscal que impactó de lleno en sectores como la construcción. Luego, el ritmo de bajas se moderó, aunque no se revirtió. A diciembre de 2024 el número de empleadores había retrocedido a 499.682.

El informe oficial también advierte sobre un fenómeno estructural: la fragilidad de las firmas jóvenes. Entre el tercer trimestre de 2024 y el segundo trimestre de 2025, el 34% de los cierres correspondió a empresas con menos de tres años de vida. Un dato que expone la dificultad de consolidar nuevos emprendimientos en un escenario de contracción económica y alta volatilidad.

El análisis sectorial revela que 11 de las 14 ramas privadas perdieron empleo. La construcción encabezó las caídas, seguida por la industria manufacturera. Agro, comercio y pesca mostraron variaciones positivas, aunque insuficientes para compensar el retroceso general del empleo asalariado formal.