Crédito hipotecario: cómo elegir el más conveniente, los bancos y según la situación y prioridades del solicitante

Acceder a un crédito hipotecario implica mucho más que comparar tasas de interés. Enterate cuál es la mejor opción y cuál puede ser la más conveniente. 

La mayoría de los bancos ofrecen líneas hipotecarias, con propuestas que se adaptan a distintas necesidades y perfiles económicos.

2 de Febrero de 2026 08:22

Por Redacción 0223

PARA 0223

Desde hace un tiempo que el mercado inmobiliario da buenas señales y desde hace poco más de un año con la reactivación de los créditos hipotecarios en la Argentina, durante el 2025 no para de crecer. La mayoría de los bancos ofrecen líneas hipotecarias, con propuestas que se adaptan a distintas necesidades y perfiles económicos. Sin embargo, elegir el préstamo más conveniente requiere evaluar múltiples variables y comprender las diferencias entre las opciones disponibles.

Acceder a un crédito hipotecario implica mucho más que comparar tasas de interés. También entran en juego los plazos de devolución, los ingresos exigidos, los costos adicionales y el destino del préstamo. En el país existen cuatro modalidades principales: compra de vivienda única, adquisición de una segunda propiedad, construcción y refacción. Cada una responde a objetivos distintos y conocer sus características resulta clave para tomar una decisión informada.

Tipos de créditos disponibles

El crédito para vivienda única es el más accesible del sistema, ya que suele ofrecer tasas más bajas y plazos más extensos. Y está destinado exclusivamente a propiedades de uso residencial y no permite adquirir inmuebles con fines comerciales.

En cambio, los créditos para construcción y refacción tienen una dinámica diferente. En estos casos, el dinero no se entrega en un solo desembolso, sino en etapas, de acuerdo con el avance de la obra. Esto los diferencia de los préstamos para compra, donde el monto se acredita en su totalidad al momento de concretar la operación.

En todos los casos, las líneas hipotecarias están pensadas para que las cuotas se asemejen al valor de un alquiler, con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda sin que represente una carga excesiva para el presupuesto familiar.

Requisitos e ingresos: individuales y combinados

El ingreso mínimo requerido varía según se trate de una solicitud individual o conjunta. Para una persona sola, el salario mensual necesario ronda los $2.400.000, mientras que en el caso de parejas, cada integrante debe demostrar ingresos cercanos a $1.200.000.

Una ventaja que ofrecen varias de las entidades es la posibilidad de combinar ingresos con hasta dos codeudores, generalmente familiares directos, lo que amplía el acceso para quienes no alcanzan los montos exigidos de forma individual.

En cuanto a la financiación, la mayoría de los créditos cubre hasta el 80% del valor de la propiedad, por lo que el comprador debe contar con el 20% restante más los gastos asociados a la operación, como escrituración, honorarios e impuestos, que pueden sumar alrededor de 6.000 dólares.

 

Qué banco elegir y por qué

Uno de los principales consejos de los especialistas es solicitar el crédito en el banco donde se cobra el sueldo, ya que esto permite acceder a tasas más convenientes. En algunos casos, la diferencia es significativa: los intereses pueden bajar de un 8% a cerca de un 4,5%.

También influye el tipo de entidad. Los bancos públicos suelen ofrecer tasas más competitivas, aunque los tiempos de aprobación y desembolso suelen ser más largos. Por su parte, los bancos privados se destacan por la rapidez en los trámites, pero generalmente aplican intereses más elevados.

Créditos en UVA: ventajas y riesgos

Los créditos ajustados por UVA representan una alternativa que depende en gran medida de la estabilidad del ingreso del solicitante. Esta unidad de valor se actualiza según la inflación, lo que impacta directamente en el monto de las cuotas.

“Si los ingresos acompañan ese ajuste, las cuotas pueden mantenerse manejables. Pero cuando los salarios no siguen el ritmo de la inflación, el crédito puede transformarse en un problema financiero”, advirtió Cuello.

Por eso, esta modalidad resulta más conveniente cuando se combinan tasas de interés bajas y opciones de cancelación anticipada sin penalidades, lo que permite reducir el impacto de los ajustes a lo largo del tiempo.

Los costos que no hay que perder de vista

Además de la cuota mensual, el comprador debe afrontar gastos adicionales como la escrituración, honorarios de escribanos e inmobiliarias y el impuesto a los sellos. En una operación promedio de USD 100.000, estos costos pueden alcanzar los 6.000 dólares, por lo que resulta fundamental calcular con precisión el capital disponible antes de avanzar.

Elegir un crédito hipotecario implica analizar con detenimiento las condiciones de cada entidad, la estabilidad de los ingresos y los costos totales de la operación. En un escenario de reactivación del mercado, la información y la planificación se convierten en herramientas clave para transformar el acceso a la vivienda propia en una decisión sostenible a largo plazo.