Complejo termal, fangoterapia y un boom inmobiliario que jugó en contra: la historia de Termas Huinco

Para 1940, quienes visitaban Mar del Plata podían encontrar, en la zona del puerto marplatense tenían cuatro atractivos para visitar en la zona del puerto de la ciudad: la clásica banquina, la gruta de Lourdes, el Faro y el complejo de aguas termales Huinco. Este último funcionó solo una década pero aún se mantiene vigente en la memoria colectiva marplatense.

Termas Huinco se fundó en 1939. Foto: gentileza Fotos viejas Mar del Plata

8 de Febrero de 2026 19:51

Por Redacción 0223

PARA 0223

La historia de Termas Huinco se remonta a la década del 30, cuando Pascual Marcone compró las tierras correspondientes a un casco de estancia, ubicada en el denominado “barrio de los pescadores” o “pueblo de Peralta Ramos”, atravesados por el arroyo Huincó y del Barco que contaban con una vertiente natural de agua que surgía de las napas subterráneas.

A finales de la década, más precisamente en 1939, Marcone envió muestras a Buenos Aires para su análisis, el cual determinó que esas aguas estaban mineralizadas naturalmente. Entonces, comenzó la construcción de la embotelladora, en principio comercializar agua mineral bajo el nombre Agua Mineral Huincó, que significa “aguas claras”.

Marcone junto al traumatólogo Rómulo Tamini que se había especializado en fangoterapia (medicina alternativa que se empleaba en el antiguo Egipto y que consistía en utilizar barro para el tratamiento de distintas dolencias) dieron curso al complejo termal 'Termas y Fuentes Huincó” comprendía las actuales  manzanas de Edison a Juramento y Vértiz a Tripulantes del Fournier.

“Huincó, la llave de la salud. Huincó estimula, ayuda a curar”, era el slogan del lugar que contaba con grandes espacios verdes, habitaciones con baño privado, duchas, mesa de masoterapia, bañeras especiales y dos pletas repletas de agua termal. En épocas donde los médicos recomendaban el aire de mar a sus pacientes las termas eran el lugar perfecto para curar dolencias. Rápidamente, Termas Huinco se convirtió en un boom.

A pesar del éxito que tuvo el emprendimiento, el “boom” inmobiliario que se produjo en la década del ‘50, época en la que Mar del Plata ya se perfilaba como destino predilecto del turismo de masas.

El desarrollo urbanístico de la ciudad obligó a las autoridades a extender las redes de agua para llevar el servicio a las nuevas viviendas, lo que llevó al final del proyecto ya que la exrtacción de agua afectó de forma directa al predio que tras declrarse en quiebra fue abandonado.

El predio fue loteado y, en lo que era el casco de las termas funciona la Escuela Huinco Monseñor Rau. En el interior, na de las piletas fue transfrmada en biblioteca, mientras a otra pileta, está cerrada a la comunidad y mantiene los azulejos y las barandas originales.