Natalia Melmann: a 25 años del crimen, la herida no cierra
Tenía 15 años cuando, volviendo a su casa, la interceptó una manada de policías que la violó, torturó y asesinó. Su cuerpo apareció en el vivero miramarense con ADN de cinco personas. A 25 años del brutal asesinato, su familia continúa reclamando justicia.
Por Redacción 0223
PARA 0223
La semana previa al domingo 4 febrero de 2001 Natalia Melmann estaba entusiasmada con una salida con amigas. Cuando finalmente el sábado llegó, la adolescente se encontró con "las chicas", salieron y, como de costumbre, recorrieron algunos bares del centro miramarense en épocas en las que era normal que los jóvenes se manejen caminando o en bicicleta.
Por la madrugada, la joven decidió volver a su casa y allí comenzó el horror. Mientras caminaba, fue interceptada por una patota que la secuestró, tras reducirla a golpes y la subió a una camioneta para trasladarla a una vivienda del barrio Copacabana. En el interior de la propiedad, Natalia fue torturada y violada. Luego, la ahorcaron con el cordón de una de las zapatillas que tenía puesta y llevaron el cuerpo sin vida hasta el Vivero Dunícola de la ciudad, donde lo taparon con hojas secas, arena y un tronco.
Por la mañana, preocupados porque Natalia no volvía a la casa paterna, la familia comenzó a buscarla, sin éxito. Durante los cuatro días que no hubo noticias de la adolescente, sus familiares, amigos y fuerzas de seguridad rastrearon la ciudad. Visitaron puerta por puerta las viviendas de sus amigas y ampliaron la búsqueda a localidades cercanas, repartieron volantes con la cara de Natalia, pusieron afiches; nada parecía ser suficiente. Finalmente, el 8 de febrero un joven que paseaba por el Vivero encontró el cuerpo de la adolescente.
En el transcurso de tiempo en el que se conoció el hallazgo del cuerpo hasta que la familia Melmann llegó al lugar, al cuerpo de Natalia le cortaron las uñas, en un evidente intento de ocultar pruebas del crimen. La indignación que generó la aparición del cuerpo de Natalia en descomposición motivó una pueblada que terminó con la destitución del Comisario Carlos Grillo.
La autopsia
El cadáver de Natalia presentaba moretones en los muslos, quemaduras de cigarrillos en la mano izquierda, el tabique roto y un fuerte golpe en el cráneo. La autopsia reveló la presencia de cinco perfiles genéticos diferentes, confirmó lesiones compatibles con ultraje y determinó la asfixia como causal de muerte.
El 9 de febrero, cuando la Justicia entregó el cuerpo, Natalia fue sepultada en medio de una de las escenas más desgarradoras de las que se tienen registro en los medios zonales: apenas el cajón tocó la tierra, su padre tomó la pala que tenían los empleados del Cementerio para tapar el ataúd y sus hermanos ayudaron a taparlo arrojando tierra con las manos. La situación se desarrolló ante la atenta mirada de la multitud que se acercó para darle las condolencias a la familia y gran presencia de medios de comunicación que cubrían el caso.
Un juicio y un misterio que sigue sin resolverse
La investigación determinó que en el brutal crimen de Natalia participaron cinco personas: Gustavo “el gallo” Fernández como entregador y los efectivos de la Policía Bonaerense Ricardo Suárez, Oscar Echenique y Ricardo Anselmini.
En 2022, los tres oficiales fueron condenados a reclusión perpetua por secuestro, violación y homicidio triplemente calificado por ensañamiento, alevosía y en concurso de dos o más personas. Mientras que para Fernández la pena fue de 25 años y se redujo a 10.
El cuarto perfil de ADN hallado en el cuerpo de Natalia coincidió en un 97% con el del efectivo Ricardo Panadero que fue sobreseído por considerar que no había pruebas suficientes. En 2019, el Tribunal de Casación Penal bonaerense anuló la absolución y ordenó que fuera juzgado nuevamente. Finalmente, tras el juicio realizado en 2023, Panadero fue declarado culpable de privación ilegal de la libertad agravada, abuso sexual agravado y homicidio doblemente agravado, y recibió la pena de reclusión perpetua.
El quinto perfil continúa siendo un misterio. En el marco de la investigación, los oficiales Ángel Sánchez Custodio, Osvaldo Alfredo Sissi y José Luis Morillo se presentaron el 28 de agosto de 2025 en la Asesoría Pericial de Mar del Plata, ubicada en Almirante Brown 1762, para someterse a la extracción de sangre. También accedieron al cotejo genético el sargento Borra, el sargento Enrique Diez, el ex comisario Merillo y el comisario mayor Oroz Mieres, mientras que los efectivos Oviedo y Torrente aún no realizaron el estudio.
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Este jueves, a las 21, la familia de Natalia junto a amigos y organizaciones volverán a movilizarse en la intersección de las calles 21 y 28 para reclamar Justicia y exigir el avance en la causa y la detención del quinto responsable del crimen, al cumplirse 25 años del femicidio de Natalia.
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