Récord histórico de donantes de órganos: una persona puede salvar siete vidas

Un informe oficial declaró que durante el 2025 se logró superar los 20 donantes por millón de habitantes gracias a una fuerte campaña de promoción y consciencia sobre la importancia de esta iniciativa. 

Récord histórico de donantes de órganos: una persona puede salvar siete vidas

9 de Febrero de 2026 19:49

Por Redacción 0223

PARA 0223

Argentina alcanzó un récord histórico en donación de órganos al superar los 20 donantes por millón de habitantes durante el 2025. Esto significó que miles de personas pudieron salvar o mejorar su calidad de vida por un rápido accionar del sistema de salud en conjunto con el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI).

Al respecto, Diego Fernández, presidente de la Fundación Mar del Plata Trasplante, declaró en diálogo con Extra (102.1): "Para Argentina es un éxito, para la Provincia y nosotros también porque todos aportamos un granito de arena, los que estamos en el terreno y los que ayudan en la comunicación instalando y generando consciencia".

En cuanto a cómo se realiza el procedimiento, detalló que "hay una lista de espera nacional que maneja el INCUCAI, después tenemos entes provinciales -para nosotros es CUCAIBA- y la listas de espera que dependen de cada órgano". 

"En cada proceso se hace una selección según quién está más delicado ese día. Se trasplanta al paciente que más lo necesita, independientemente del tiempo de espera, porque algunos pueden entrar muy graves y mejorar en el tiempo que sería lo ideal, pero en otros casos el órgano deja de funcionar o se deteriora progresivamente, ahí es una emergencia nacional", continuó.

"Es un éxito para nuestro país"

El proceso se desarrolla de la siguiente manera: "El donante debe tener una muerte encefálica con un diagnóstico real en terapia intensiva -que dura entre 12 y 24 horas - y una vez constatado, por la Ley Nacional que tenemos, somos todos presuntos donantes al menos que manifestemos la negativa. Igualmente tratamos de que todos manifiesten la positiva para que sea más sencillo para las familias al saber la voluntad del donante". 

"Ahí se determinan las características y se hace un cruce con las listas de espera por talla, altura, medidas, peso, grupo sanguíneo, y en algunos casos, se hacen más profundas dependiendo del tipo de órgano. En el caso de corazón y pulmón, tenemos cuatro horas para implantarlos, nos fijamos que coincida el grupo y factor como si fuera una donación de sangre", esclareció.

Cómo es el proceso de traslado de órganos

Como el orden de urgencia se modifica constantemente según la evolución de los pacientes, muchas veces se debe desplegar un gran operativo para que los órganos lleguen a las ciudades donde los requieren.  Sobre esto, Fernández expresó que "está todo muy aceitado, pero el factor humano en Argentina es fundamental. Disponemos de dispositivos de traslado aéreo, donde se paga el operativo para llevar un órgano de una ciudad o provincia a otra. Las pocas veces que nos toca en la misma ciudad o cerca, se acorta el periodo isquemia que es cuando sacamos el órgano y volvemos a reconectar". 

Para ejemplificar contó que si el traslado se hace en Mar del Plata, "el periodo se acorta casi cuatro horas, lo que es fantástico porque la recuperación de ese órgano en el post operatorio es mucho mejor al estar menos horas sin circulación". No obstante, si hay que llevar el órgano a otra provincia, "ya se extiende a entre 8 y 12 horas y el órgano sufre ese periodo de enfriamiento en una nevera con un líquido especial lo cual baja el metabolismo que está sin circulación. Después lo vemos a reconectar y empezamos el proceso de ponerle la sangre oxigenada cuando se hace el trasplante en el paciente". 

"Trabajan más de 50 personas órgano trasplantado y en Argentina casa cinco o seis horas se está implantando un órgano en nuestro país, lo cual nos pone orgullosos y nos hace sentir bien a todos porque se está salvando una vida", remarcó.

Un donante puede salvar hasta siete vidas

Esta frase, que funciona como eslogan de campaña, se sustenta en que los órganos trasplantables incluyen el corazón, pulmones, hígado, riñones, páncreas e intestino y los tejidos como pueden ser córneas, piel y válvulas cardíacas. 

En detalle, Diego Fernández, reveló que "muchas veces puede ser más porque del hígado se utiliza una porción que equivale a un 30% para un pediátrico y el restante para un adulto. Y también hay un montón de trasplantes de córnea que le permite recuperar la vista a alguien u óseos que permite que alguien pueda volver a caminar". 

Un informe oficial declaró que durante el 2025 se logró superar los 20 donantes por millón de habitantes.

De modo que "el ingreso al listado de trasplantes está totalmente regulado. Los centros deben atravesar un proceso largo de habilitación y licencias, con auditorías y re-habilitaciones cada dos años, y formar parte de un programa de trasplantes".

Para acceder a la lista como posible paciente, señaló que "el proceso comienza con una preevaluación, en la que se conversa con la persona y se explica cómo será el procedimiento. Luego se gestiona el pedido a la cobertura médica o, en caso de no contar con ella, se trabaja con una fundación para obtener un subsidio. Se realiza una solicitud al INCUCAI presentando todos los estudios que avalan la necesidad del trasplante. El organismo audita el caso y, si lo autoriza, habilita el ingreso a la lista de espera".

No obstante, "la ubicación en la lista depende de la gravedad clínica del momento. Puede tratarse de una situación de emergencia alta o de una condición que permita permanecer en el hogar con ciertos cuidados, cuando no es conveniente realizar el trasplante en ese momento". 

Qué sucede cuando el donante fallece por causas naturales

Respecto a esto, Fernández resaltó que "no puede ser donante de órganos vitales. En esos casos puede ser dar tejidos como córneas, piel, hueso o válvulas, bajo un procedimiento diferente, y todas las muertes posibles pueden ser denunciadas para ese programa".

Asimismo, manifestó que el caso más frecuente de donación de órganos vitales es el de una persona que fallece en una situación hospitalaria, como un accidente con traumatismo grave de cráneo. "El paciente es asistido con respirador, se realizan estudios y, aunque el resto de los órganos funciona correctamente, el cerebro no responde. La muerte encefálica es irreversible y no equivale a un coma, desmayo ni falta de conciencia. Su diagnóstico requiere estudios específicos y, en algunos casos, la intervención de dos equipos médicos para darle validez".

Por lo que "una vez diagnosticada, el cuerpo se mantiene oxigenado y con circulación asistida mediante drogas y soporte vital. Los órganos permanecen en condiciones similares a las de una persona viva mientras continúan las máquinas. Si se retira el soporte, el cuerpo no puede sostener la respiración ni la circulación, lo que produce un paro cardíaco inmediato. Esto a veces se utiliza para demostrar que el paciente está fallecido".

Tras esta verificación  y con el consentimiento de la familia, o por la aplicación de la ley de donante presunto, se inicia el proceso de donación. "Se informa a los familiares y, si hay acuerdo, comienza la distribución de los órganos. Los distintos equipos de trasplante se concentran en el hospital donde se encuentra el donante. Cada centro acepta un órgano específico y se realiza una cirugía conjunta, meticulosa y coordinada. Los órganos se extraen de manera secuencial y simultánea. Luego cada equipo regresa a su centro de trasplante para realizar el implante correspondiente", concluyó.