No es Escocia: el paisaje de sierras y lagunas a minutos de Mar del Plata que te va a dejar sin palabras

El entorno natural permite realizar diversas actividades y caminar a la vera del agua.

El sitio rompe con la típica postal bonaerense.

13 de Abril de 2026 10:15

Por Redacción 0223

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A solo 40 kilómetros de Mar del Plata se esconde un paisaje que rompe con la típica postal bonaerense y transporta a los viajeros a las Tierras Altas de Escocia. La laguna La Brava, ubicada en el kilómetro 40 de la ruta 226, combina un espejo de agua de 430 hectáreas con el imponente cordón de las sierras de Tandilia. Este rincón del partido de Balcarce destaca por su microclima y por la formación de la Sierra Brava, que abraza la costa oeste creando una escenografía de piedra y verde única. Es el destino ideal para quienes buscan una escapada de cercanía sin renunciar a la sensación de estar en un paraje remoto y europeo.

Cuáles son las principales atracciones de la laguna La Brava

El entorno natural permite realizar una amplia gama de actividades que van desde el relax absoluto hasta los deportes de máxima adrenalina. Los amantes de la náutica encuentran en sus aguas el escenario perfecto para practicar kayak, windsurf y esquí acuático, mientras que en tierra firme predominan el trekking y las cabalgatas. Para los más audaces, las corrientes de aire de las sierras balcarceñas son famosas por ofrecer una de las mejores experiencias de parapente biplaza en toda la provincia. Al caer el sol, la zona se transforma en un observatorio natural privilegiado, ideal para contemplar el cielo nocturno lejos de la contaminación lumínica urbana.

La belleza del rincón maravilla a todos los visitantes.

La villa residencial que bordea la orilla norte ofrece una infraestructura turística completa con cabañas de troncos, hosterías y campings totalmente equipados. Muchos de estos complejos cuentan con muelles privados y servicios gastronómicos que destacan por sus platos caseros y vistas panorámicas hacia la inmensidad de la laguna. Un punto destacado es el área de pícnic de acceso libre y gratuito, que permite disfrutar de una jornada al aire libre en contacto directo con la flora y fauna silvestre. Es un refugio que equilibra el confort de las instalaciones modernas con la rusticidad de un paisaje que figura entre los más antiguos del planeta.

Llegar a este paraíso es sumamente sencillo desde la Ruta Nacional 226, lo que lo convierte en un punto estratégico para el turismo de fin de semana o incluso para pasar el día. Además de su belleza escénica, el lugar guarda historias y leyendas que remiten a sus antiguos pobladores y a la figura del cacique Cangapol, apodado "El Bravo". Ya sea para pescar pejerrey, caminar por senderos milenarios o simplemente descansar en una hamaca paraguaya frente a las sierras, la laguna es un tesoro oculto que sorprende a cada visitante. Se recomienda llevar cámara en mano, ya que los atardeceres dorados sobre el agua ofrecen una de las mejores capturas de la provincia.