Parece Escocia pero es Mar del Plata: el castillo de piedra que todos miran desde la ruta y pocos conocen

La edificación cambió de manos en diversas oportunidades y se puede visitar hoy en día.

El lugar no funciona actualmente como centro turístico abierto.

23 de Marzo de 2026 15:53

Por Redacción 0223

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A la altura del kilómetro 382,7 de la Autovía 2 se erige "La Armonía", un casco de estancia que esconde dos siglos de historia argentina. Adquirida en 1861 por Manuel José Cobo a Patricio Peralta Ramos, la propiedad se transformó en un modelo de avanzada para la ganadería nacional. Su actual fisonomía de estilo normando fue proyectada en 1904 por el reconocido arquitecto Alejandro Christophersen sobre una antigua casa de azotea. Para quienes regresan este fin de semana largo rumbo a Mar del Plata, su silueta entre la arboleda de Carlos Thays representa el legado de una de las familias más influyentes.

El esplendor de la residencia atrajo a figuras ilustres como el Príncipe de Gales y presidentes de la talla de Julio Argentino Roca o Roque Sáenz Peña. Según la tradición oral, fue en estos salones donde se redactaron borradores fundamentales de la histórica Ley Electoral que cambió el rumbo del país. El diseño del parque incluye un lago artificial formado sobre el arroyo Los Cueros, que incluso llegó a alimentar una usina hidroeléctrica propia. La arquitectura, inspirada en postales francesas y escocesas traídas por Héctor Cobo, convirtió al establecimiento en una pieza de Europa en plena pampa.

El casco se puede ver por entremedio de la arbolada.

El cambio en la conducción de La Armonía, que hoy tiene múltiples actividades

Desde 1961, el destino de la estancia dio un giro profundo cuando la Fundación Cultural Argentina adquirió el casco para fines educativos y espirituales. Bajo el impulso del padre Luis María Etcheverry Boneo, el lugar se rebautizó como Santa María de la Armonía, funcionando hoy como un centro de reflexión. Actualmente, el predio es mantenido por las "Servidoras", quienes organizan conciertos, campus musicales y el ya clásico espectáculo de luz y sonido "Navidad junto al Lago". Todas estas actividades permiten autosustentar la conservación de este imponente patrimonio histórico que no cuenta con ninguna subvención externa.

Para visitar este tesoro en Cobo se puede llegar en auto particular hasta el ingreso señalizado de la estancia. Es el plan ideal para cerrar el feriado XXL descubriendo un rincón donde lo eterno y lo temporal conviven en perfecta armonía. La entrada y las jornadas culturales invitan a conocer un pasado de opulencia que hoy se traduce en un presente de paz y cultura. No dejes pasar la oportunidad de conocer la historia real detrás de los muros de piedra que custodian la entrada a la ciudad.