Sin agua potable y con riesgo edilicio: estudiantes denuncian abandono del Instituto de Educación Física

Aulas con filtraciones, riesgo estructural y hacinamiento forman parte de una situación que, aseguran, afecta directamente su formación y pone en riesgo su integridad.

El año pasado tuvieron problemas de electricidad por el agua que caía del techo.

16 de Abril de 2026 15:17

Por Redacción 0223

PARA 0223

Los estudiantes del Instituto Superior de Formación Docente Nº 84 de Educación Física se encuentran totalmente desamparados. Desde hace años denuncian problemas edilicios y hoy se enfrentan a la peor situación: la suspensión de clases por falta de agua potable.

En un comunicado, el movimiento estudiantil manifestó que “hay una falta total de condiciones básicas para habitar las aulas”, que funcionan en el edificio del CEF —ubicado en Av. Patricio Peralta Ramos 2280—, debido a que no cuentan con un espacio propio.

Uno de los representantes del alumnado, Jonathan Castilla, explicó a 0223: “El año pasado hubo problemas con la electricidad porque se llueven las paredes. Además, teníamos peligro de derrumbe en algunas escaleras y aulas”.

Por este motivo, el último mes de cursada de 2025 se trasladó a un edificio ubicado en la zona de Constitución. “Esto significó mayores gastos de transporte y el uso de espacios que no responden a las necesidades específicas de nuestra formación”, aseguraron.

Tras el verano, las clases se retomaron en el edificio que funciona junto al Casino Central de Mar del Plata. Sin embargo, el problema persiste. “Desde el viernes no tenemos clases porque no hay agua potable en los baños. Las aulas siguen con los techos derrumbados; las paredes se llueven incluso en días sin lluvia”, remarcó Castilla.

A su vez, denuncian un fuerte hacinamiento: las aulas son tan pequeñas que no alcanza el espacio para todos los estudiantes de cada cursada. “Son situaciones a las que, lamentablemente, estamos acostumbrados, pero el hecho de que no haya agua potable cruza un límite”, sentenció.

Las condiciones edilicias ponen en riesgo la vida de los estudiantes y vulneran el derecho a la educación, señalaron. “No queremos naturalizarlo. Responsabilizamos a la gestión municipal y provincial, y también al instituto, porque hubo tres meses para garantizar que las instalaciones estuvieran en condiciones y hoy siguen siendo un desastre”, concluyó.