Un restaurante acusa a Navarro Montoya por una deuda de $10 millones: “Estuvo un año comiendo de arriba”

El exentrenador del club Santamarina de Tandil responsabilizó a la institución y afirmó que la dirigencia mantiene “una deuda muy grande” con él y su cuerpo técnico.

Navarro Montoya a su paso por Tandil como DT de Santamarina. (Foto Andrés Arouxet)

6 de Abril de 2026 13:08

Por Redacción 0223

PARA 0223

El breve paso de Carlos Navarro Montoya por Tandil entre fines de 2024 y principios de 2025 derivó más de un año después en un capítulo judicial luego a partir de que un restaurante local denunciara al exarquero de Boca por una presunta estafa millonaria vinculada a consumos impagos durante su paso por el distrito serrano.

El “Mono”, que se desempeñó como director técnico del club Ramón Santamarina, es señalado por una deuda que, según los denunciantes, ascendería a diez millones de pesos. Desde el comercio gastronómico indicaron que el vínculo se extendió durante su permanencia en el cargo y que los consumos se realizaron bajo un esquema de confianza que, aseguran, fue “vulnerado”.

La denuncia del restaurante contra el extécnico de Santamarina

“Estuvo un año comiendo de arriba”, afirmó uno de los encargados del lugar. Según detallaron, en un primer momento Navarro Montoya habría manifestado que pagaría más adelante, y luego indicó que sería el club quien asumiría los gastos. “Hasta ahora nadie nos pagó”, sostuvieron.

El conflicto avanzó al punto de que, según se informó, en las próximas horas se radicará una denuncia penal por el delito de estafa. La presentación estará a cargo del abogado Ignacio Barrios, quien aseguró contar con “tickets, cámaras de vigilancia y testimonios que acreditan los hechos”.

La versión del “Mono” Navarro Montoya

Por su parte, Navarro Montoya dio su versión en diálogo con América TV y afirmó que no fue contactado por los damnificados ni por el abogado antes de la denuncia. Según explicó, los consumos se realizaban en un restaurante cercano al hotel donde se alojaba, el cual —indicó— tenía un convenio con el club.

“Yo firmaba para cerciorar al club de que el consumo era mío y que el lugar llevara un control”, señaló. En ese sentido, sostuvo que “el club no solo no le pagó al restaurante, sino que a mí ni a mi cuerpo técnico tampoco”.

El exentrenador también expresó su sorpresa por la situación: “Me llama la atención que el matrimonio dueño del lugar no se haya comunicado conmigo, porque teníamos una buena relación”. Además, agregó que le quedó “una deuda muy grande” y que otros futbolistas que estuvieron con él el año pasado “también están en juicio con el club”.

Mientras avanza el conflicto, la situación quedó ahora en manos de la Justicia, que deberá determinar las responsabilidades en torno a la presunta deuda.