Lluvia de meteoros: cuándo y cómo ver el imperdible fenómeno astronómico en Mar del Plata
Las estrellas fugaces atravesarán la atmósfera a 71 kilómetros por hora.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Los aficionados a la astronomía y los curiosos se preparan para contemplar un destacado espectáculo en el cielo nocturno. El calendario astronómico ubica a la imponente lluvia de meteoros de las Leónidas como uno de los eventos centrales para observar desde Mar del Plata. La travesía alcanzará su punto de máxima visibilidad durante las primeras horas de la madrugada en todo el territorio bonaerense. Las condiciones meteorológicas resultarán determinantes para disfrutar del paso de los fragmentos celestes.
Cómo será la lluvia de meteoros en Mar del Plata
El fenómeno alcanzará su pico de actividad durante el transcurso de la noche comprendida entre el 17 y el 18 de noviembre próximos. En la Argentina, las trazas luminosas cruzarán la atmósfera a una velocidad estimada de 71 kilómetros por segundo sobre la línea del horizonte. Debido a la posición geográfica del hemisferio sur, los especialistas calculan una frecuencia de entre 5 y 10 meteoros visibles por hora. La retirada progresiva de la Luna hacia la medianoche ofrecerá un escenario de oscuridad ideal para la observación.
La ventana temporal recomendada por las guías oficiales para seguir el fenómeno se extenderá desde las 3 de la mañana hasta el amanecer. Durante ese intervalo, la constelación de Leo asomará sobre la franja noreste del firmamento marcando el punto radiante de los destellos. Los observadores deberán recostarse boca arriba mirando hacia el cielo abierto sin fijar la vista en un único punto focal: así, se maximiza el campo de visión periférico para no perderse el paso rápido de las estrellas fugaces.
Para lograr una experiencia de avistamiento óptima desde la ciudad balnearia, resulta indispensable alejarse del resplandor artificial del casco urbano. Las zonas costeras del sur, como los acantilados pasando el Faro, San Eduardo del Mar o El Marquesado, brindan cielos despejados sobre el agua. Asimismo, hacia el oeste, el entorno natural de la Laguna de los Padres y los caminos rurales de la Ruta 226 destacan como excelentes alternativas continentales. En estos puntos la baja contaminación lumínica facilita la apreciación de los rastros más tenues.
La aproximación de esta clásica cita astronómica impulsa organizar escapadas nocturnas hacia sectores naturales para conectar con el paisaje de la costa. No se requiere el uso de telescopios ni binoculares profesionales, ya que la velocidad de los trazos se aprecia a simple vista. Consultar el pronóstico del tiempo previamente garantizará encontrar cielos sin nubosidad baja durante las horas claves de la madrugada.
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