“No es fundamentalismo ecológico, es una lucha contra los agroquímicos que matan”

Gustavo Pizani, de Paren de Fumigarnos, salió al cruce de las declaraciones de Mariano Pérez Rojas, secretario de Producción. Dijo que el funcionario “dio una respuesta de ignorante”. 

13 de Enero de 2015 08:35

Por Redacción 0223

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A fin de la semana pasada, a propósito de un fallo de la Suprema Corte de Justicia, el secretario de Producción, Mariano Pérez Rojas, tildó de “fundamentalistas ecológicos” a los vecinos y organizaciones que luchan contra el uso de agroquímicos en el Partido de General Pueyrredon. A ellos responsabilizó por las consecuencias que traería aparejada la suspensión de la ordenanza 21.296, que permite fumigar a 100 metros de núcleos poblacionales. Habló de desempleo, especulación inmobiliaria y suba de los precios de las frutas y verduras en la zona.

Como era de esperar, Paren de Fumigarnos, una ONG dedicada a denunciar y visibilizar los problemas que generan los plaguicidas y químicos fertilizantes en la poblaciones, salió al cruce de los dichos de Pérez Rojas. “Lo que dijo es incoherente, es una respuesta de ignorante. Tenemos muestras de bromatología, tenemos certificados médicos, tenemos totalmente acreditado los perjuicios que a vecinos de Mar del Plata provocaron las fumigaciones y la falta de regulación estatal. Mi compañera, de hecho, tiene síndrome de intoxicación químico múltiple. Eso significa que cualquier agroquímico que anda por el aire la brota, le cierra el pecho, le ataca los pulmones”, sentenció Gustavo Pizani, integrante de la organización y vecino del barrio Santa Isabel.

Según dijo, así como el Ejecutivo está armando una estrategia para “acercar elementos a la Corte para que deje sin efecto la medida cautelar”, que dio a conocer el pasado 23 de diciembre, la ONG y otras organizaciones afines juntan firmas para exigir que vuelva a tener plena vigencia la ordenanza 18.740, que prohíbe el uso de agroquímicos a menos de 1000 metros de los núcleos urbanos poblados.

“Que quede bien claro: esto no es fundamentalismo ecológico, esta es una lucha por la vida y contra los negocios que ellos (por el Ejecutivo municipal) quieren priorizar”, completó Pizani. 

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