¿Es verdad que hay un fantasma en el Parque Primavesi?
Como todo lugar que se jacte de histórico tiene una historia fantástica. Conocé la historia del fantasma que deambula entre el parque y el histórico cementerio de la Loma.
Por Redacción 0223
PARA 0223
El Parque Primavesi es un espacio emblemático de la ciudad en el que confluyen miles de personas cada fin de semana. Pero como todo lugar que se jacte de histórico tiene un relato fantástico.
Hay quienes afirman que en el parque, cerca de los muros que contienen al cementerio de La Loma, lindero al espacio verde deambula el espectro de una joven vestida de novia y con su velo en el rostro.
La historia popular cuenta que por las noches se observa detrás de los árboles la figura de la joven que deja verse por unos minutos antes de esfumarse.
Aunque no hay en los registros oficiales indicios de ingreso de extranjeros de nacionalidad sueca ni de ingresos de cuerpos traídos en ningún medio de transporte, dicen que la figura que deambula por el parque es el de una joven de 20 años de origen sueco que llegó a Mar del Plata en 1920 para casarse con su prometido pero durante el viaje contrajo una enfermedad que terminó acabando con su vida.
El cuerpo, ni bien tocó tierra marplatense fue sepultado en un nicho a perpetuidad con su vestido de novia y es este el que la ata al mundo de los vivos y hace que por las noches salga a buscar a su amor.
Dicen que la joven sale de su nicho por la noche en busca de concretar la promesa de amor que no pudo cumplir ya que, falleció poco antes de su boda.
También dicen que el espíritu de la joven a quien llaman popularmente “La novia del Primavesi” deja ver su silueta por unos segundos entre las farolas y hay quienes afirman que por la madrugada, las gotas de rocío de la plaza dejan ver rastros de pies descalzos en dirección a los muros del cementerio.
En el registro del cementerio no hay ninguna tumba fechada en 1920 con el nombre de ninguna mujer extranjera que de algo de veracidad a la leyenda que indica que el novio, que aguardaba en la ciudad pidió que la suputen con el vestido de novia. Hoy, aún hay quienes aseguran que, antes que el lugar se llene de deportistas y vecinos que salen a pasear con su mascota o hacer un picnic, se escuchan sollozos de mujer que se disipan ante un mínimo movimiento.
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