Mar del plata

1 de Noviembre de 2019 10:24

En fotos, el estado de abandono y destrucción del Polideportivo del barrio Centenario

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El inmueble quedó inconcluso a finales de 2015 cuando faltaban muy pocos detalles para la finalización. En los últimos 4 años estuvo abandonado y no se hizo nada para terminarlo e inaugurarlo.

La gigantesca estructura quedó inconclusa cuando faltaban pocos trabajos para su finalización e inauguración. Estaba destinado a contener una importante porción de la población en uno de los sectores más necesitados, el corazón del barrio Centenario. Techos con filtraciones y chapas que se volaron, pisos destruidos, vidrios rotos, puertas tapiadas, y cielorrasos desprendidos, son algunas de las imágenes que se pueden apreciar en el interior del espacio. 0223 tuvo acceso al espacio, en exclusivo y por primera vez en 4 años.

La primera imagen que se observa al ingresar es el estado general del gimnasio principal. El piso flotante de parquet en donde nunca rodó una pelota está destruido. Cruje al caminar. La falta de uno de los chapones de la cubierta perimetral y las filtraciones de los techos que se fueron generando y nadie reparó, provocaron el desastre. El excremento de palomas que invadieron el espacio hizo el resto. Hoy es inutilizable.

En lo alto del salón, quedaron las gigantografías del ídolo quilmeño Eduardo Dominé; la atleta Marita Peralta; Mauricio "Coqui" Ibarbure, representante paralímpico en boccia; y el boxeador "Tito" Yanni, entre otros. Un rápido vistazo sugiere que sólo faltaban los arcos, aros de basquet y algunos detalles menores, para que los pibes y pibas de la zona lo pudieran aprovechar. La suciedad lo cubre todo.

El sector en donde está la piscina está en peores condiciones que el resto de la estructura. El piso de la pileta presenta grietas, propias de la falta de uso. El excremento y la suciedad que provocan las palomas se acumula en verdaderas montañas. Los cielorrasos están destruidos y muchas de las placas caídas en el piso. Este natatorio, contaba incluso con acceso para personas en silla de ruedas o con movilidad reducida. Nunca se utilizó.

Los pasillos, cubiertos de polvo y suciedad, conducen a distintos salones y aulas en donde estaba previsto que se dicten cursos, talleres o se hagan reuniones. Hoy están cerrados, algunos sin puerta, con los vidrios rotos y con mesas y sillas nuevas, apiladas en un costado, que nunca se usaron. Estos espacios eran los que iban a dar una función social y de contención al polideportivo. 

Por fuera el aspecto es desolador. La puerta principal no existe, ahora el acceso está tapiado con maderas; los vidrios exteriores algunos están rotos y el resto tapados de suciedad, faltan chapas de la cubierta superior y hasta el cartel identificatorio está despintado y deteriorado. A su alrededor, el barrio Centenario, tal vez uno de los sectores de la ciudad que más necesitan de un espacio así, pero en funcionamiento y condiciones.

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