La Iglesia marplatense designó dos matrimonios para recibir denuncias por violación

Lo reveló a 0223 el Obispo de Mar del Plata, monseñor Gabriel Mestre. También se estableció un "protocolo" para evitar que sacerdotes puedan estar en "lugares cerrados" con menores.

14 de Junio de 2020 17:01

El Obispo de Mar del Plata, monseñor Gabriel Mestre, reveló que ya hay cuatro personas designadas para integrar una comisión dedicada a la recepción de denuncias por abuso sexual dentro del ámbito de la Iglesia, después del caso que conmocionó a la diócesis de la ciudad por la violación de un nene que motivó la expulsión de José Luis Serre del sacerdocio.

Serán dos matrimonios de "edad intermedia" lo que estarán a cargo de recibir las presentaciones con el fin de garantizar un tratamiento y una relación "imparcial" que permita mantener una distancia de cualquier figura asociada directamente a la institución religiosa. Ambas personas ya recibieron capacitación durante 2019 para abordar cuestiones desde el punto de vista psicológico, pedagógico y a nivel de resolución de conflictos.

El titular del Obispado local confesó que el anuncio de la puesta en marcha de la comisión estaba previsto que se hiciera en el último viernes de marzo, a poco de cumplirse un año del estado público que tomó el aberrante caso que tuvo como protagonista al exsacerdote José Luis Serre, pero reconoció que la irrupción de la pandemia del coronavirus obligó un cambio de planes en la agenda.

"Si la cuarentena ya se levanta, en julio lo podríamos hacer público para comenzar a trabajar de manera clara con este equipo de matrimonios, sobre todo cuando quien hubiera sido víctima de un abuso sexual por miembros del clero no quisiera hablar con sacerdotes o conmigo mismo", afirmó, y remarcó: "Se trata de respetar la sensibilidad de la persona que sufrió esto".

En una entrevista con 0223, el Obispo recordó la postura que tomó con el cura oriundo de Necochea y ratificó su voluntad de avanzar con medidas que "busquen claramente no ocultar la verdad dolorosa". "En estas situaciones, el primer gran daño es el abuso en sí de un menor o de un adulto vulnerable pero en segundo lugar están, sin dudas, los mecanismos de ocultamiento y eso es lo que queremos romper", garantizó.

Mestre dijo que ambos matrimonios fueron capacitados en el ámbito judicial y en "concursos específicos" dictados en la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Católica Argentina (UCA), en base a los lineamientos impartidos por el Papa Francisco.

"Lo que queremos es que estas personas puedan actuar con total y absoluta imparcialidad en los dos niveles que hay que actuar, en la justicia civil con los códigos propios donde esto es un delito gravísimo que esto tiene que ser erradicado, y en la justicia canónica donde esto también es un delito gravísimo además de un pecado y debe ser sancionado claramente", aseveró.

En este marco, el referente religioso resaltó el "muy buen trabajo" que sostienen desde hace tiempo las "consultorías familiares", que consisten en un equipo de laicos que escuchan a familias atravesadas por conflictos diversos como el consumo problemático de sustancias u otros contextos de violencia de género.

"Ellos buscan aconsejar y están en contacto con distintas instituciones a nivel gubernamental, en contacto con la policía, y entonces ya hay todo un tejido de red donde la respuesta no sólo tiene que ver con los ámbitos de la Iglesia sino con los ámbitos que la sociedad tiene para denunciar, acompañar y proteger a aquel que ha sido vulnerado en sus derechos por un tema tan delicado", explicó.

Además, a partir del caso de Serre, Mestre dijo que se definieron nuevas medidas de prevención a través de la confección de un protocolo para promover "ambientes saludables" en las comunidades eclesiales, tanto en parroquias y colegios de la diócesis, que restringen determinadas acciones por parte de los sacerdotes.

"A nivel educativo ya se ha crecido mucho y esto busca acompañar ese crecimiento. A nivel pastoral, por ejemplo, determinamos que en las comunidades ningún sacerdote debe estar con un menor en un lugar cerrado que no tenga visión hacia afuera", dijo, y reiteró: "Vamos a hacer publico todo cuando en las próximas semanas o meses ya podamos dar un nuevo paso hacia la normalidad".

El exsacerdote Serre nació en Necochea el 23 de febrero de 1960 y se ordenó como sacerdote el 19 de diciembre de 1991, de la mano del monseñor José María Arancedo. Durante sus 30 años en el sacerdocio, Serre pasó por la parroquia Santa María del Carmen en Necochea y estuvo en las iglesias San Cayetano, San Pío X y Jesús Obrero, en Mar del Plata.

El último cargo que tuvo el necochense dentro de la iglesia fue al frente de la parroquia Nuestra Señora de Lourdes de Necochea, lugar en el que estuvo hasta mediados de enero 2018 y del que se fue por supuestos problemas de salud. Al momento de cometer el ataque sexual, ya llevaba 30 años como sacerdorte.

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