Pobreza

10 de Marzo de 2021 09:31

El 30% de los marplatenses de barrios populares no come frutas y verduras

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El resultado se desprende de un informe del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana. Además, revela que el 56% de está desempleado.

En el marco del programa “Argentina Contra el Hambre”, el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci) realizó una encuesta en los barrios populares para conocer la manera en que se configuran los patrones alimentarios y las posibilidades de compra de alimentos de las familias en situación de vulnerabilidad socio sanitaria.

Consultado sobre los principales resultados obtenidos del relevamiento a nivel local, el director del Isepci en Mar del Plata, Rodrigo Blanco, afirmó que las personas que respondieron fueron casi universalmente mujeres, en consonancia con la premisa de ser responsables de la alimentación en los hogares.

Según explicó Blanco, del informe se desprende que desde que comenzó la pandemia el  61% los hogares de los barrios populares de Mar del Plata vieron reducidos sus ingresos desde el comienzo de la cuarentena y la mayoría tuvieron que reducir consumos de carnes, frutas, verduras y lácteos.

Respecto a este punto, solamente el 15%  de los casi 500 encuestados respondió que cumplen con la ingesta necesaria de lácteos recomendados para una alimentación saludable. Esta carencia alcanza al 84% de hogares que perciben la Tarjeta Alimentar. A su vez, en el 98% de los hogares el consumo de verduras no sobrepasa las 2 porciones diarias y en el 30% de ellos no se consumen verduras diariamente. 

El consumo de frutas refleja valores similares: en el 90% de los hogares no se alcanza a cubrir las necesidades nutritivas y en 3 de cada 10 de esos hogares, no se registra ningún consumo de frutas en los niños

Si se considera la frecuencia en el consumo combinado de huevos, pollo y carnes rojas (de vaca o de cerdo) en la ingesta semanal, en los hogares entrevistados se alcanzarían los valores recomendados para una adecuada cobertura proteica. Sin embargo, las partes del pollo y los cortes de carne consumidos son preferentemente los económicos: alitas, menudencias, pollo entero y carne picada, los cuales contienen un alto porcentaje de grasas saturadas, por lo cual sería recomendable restringir su consumo. 

Además, Blanco aseguró que en el 32% de los hogares ninguno de sus integrantes tenía trabajo y en el 55% de los hogares, trabajaba una sola persona. Mientras que del 68% de personas que declaran trabajar, la mayoría lo hace en condiciones de alta informalidad.

Por último, en un 56% de estos hogares no hay ningún integrante que tenga acceso a un programa de empleo. 
 

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