Buscan a 4 hombres por robar 1 millón de dólares y 42 millones de pesos en departamentos del centro

Se trata de miembros de una banda que operaba desde julio del año pasado en Mar del Plata. En las últimas horas, la policía allanó varios inmuebles pero no encontró a los sospechosos: están prófugos y tienen orden de captura.

La labor de la DDI permitió esclarecer las identidades de los presuntos delincuentes. Foto ilustrativa: archivo 0223.

1 de Febrero de 2023 18:06

Por Redacción 0223

PARA 0223

Una detallada investigación a cargo del fiscal Fernando Berlingeri y del personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) permitió esclarecer al menos cuatro robos millonarios en departamentos del centro de la ciudad en los que una banda obtuvo aproximadamente un millón de dólares, cuarenta y dos millones de pesos y una importantísima cantidad de joyas y alhajas.

Producto de la tarea realizada en los últimos meses, la Justicia de Garantías avaló la realización de varios allanamientos en las casas de al menos cuatro imputados. La medida se llevó a cabo este miércoles, pero los sujetos no se hallaban en el lugar y quedaron insertas sus órdenes de captura.

Los procedimientos tuvieron lugar en un lote de un barrio privado ubicado en la avenida Jorge Newbery, en la calle French al 5300, en San Juan al 4100, en Laprida al 5000 y Catamarca al 2200. “Los imputados se habían retirado y solamente quedaban familiares en el lugar, lo que permite confirmar la operatoria como asociación ilícita”, aseguraron a 0223 distintas fuentes judiciales.

Uno de los domicilios allanados por la DDI durante este miércoles.

Las mismas autoridades confiaron que los hechos investigados ocurrieron en edificios del centro, aunque también habrían llevado adelante otro similar en la zona de Playa Grande con la misma modalidad: ingresaba al lugar con una llave electromagnética –original o copia- y forzaban el acceso del departamento.

Secuestros claves

A pesar de la ausencia de los sospechosos, la DDI ya avanzó con el secuestro de un auto Fiat 500, un vehículo Honda HRV, una moto Honda, un cuatriciclo, llaves de ignición. una bicicleta, varios relojes, celulares, billeteras, documentación, electrodomésticos, contadoras de billetes, notebook, una caja fuerte y prendas de vestir. “Muchos de los elementos tienen las características de los denunciados por algunas de las víctimas”, reconocieron los investigadores consultados.

Dentro de las prendas secuestradas, están algunas de las registradas en las imágenes de las cámaras de seguridad que permitieron identificar al menos a cuatro miembros de la banda. “Entre ellos está el sujeto que tras uno de los robos pagó doce mil dólares de adelanto para vivir en el barrio privado que fue allanado”, revelaron.

Una operatoria detallada y paciente

De acuerdo a los datos recabados por la fiscalía tras la tarea que hizo la DDI, se estableció que la banda –de la que formarían parte otras dos personas aún no identificadas- no operaba directamente apenas obtenía las llaves de acceso a los edificios, sino que hacía un minucioso trabajo de campo y observación.

El fiscal Fernando Berlingeri se encuentra al frente de la compleja investigación. Foto: archivo 0223.

“Se pudo certificar que controlaban el acceso y salida de los propietarios, cuestión comprobada en que los ingresos a tres de los inmuebles fueron cuando los propietarios salieron de viaje y no estaban en la ciudad”, indicaron las fuentes consultadas.

Génesis

El expediente comenzó tras una primera denuncia que el fiscal Berlingeri tomó mientras cubría la Oficina de Determinación de Autores. En noviembre del año pasado, el funcionario relacionó ese hecho con otro similar que había ocurrido en marzo y a partir de su labor aparecieron los primeros datos para encaminar el caso.

Perfiles en redes sociales, intervenciones telefónicas y otras tareas de investigación, le permitieron a la DDI identificar a cada uno de los integrantes de la asociación ilícita, quedando en claro el rol de cada uno dentro de la banda.

“El líder tenía a su cargo las tareas de inteligencia y planificación, otro realizaba las copias de las llaves y el seguimiento de las víctimas, un tercero aportaba datos de los potenciales damnificados y usaba inhibidores de alarmas para tener acceso a los autos, otro era el contacto con cerrajerías para la copia de llaves y las “cuevas” para el cambio de moneda extranjera y joyerías para reducir el botín”, detallaron.