Volvieron las tapiocas a la Costa Atlántica: qué son y qué hacer si te pican

Suelen ser confundidas con las aguavivas pero resultan casi imperceptibles.

Los especímenes provocan reacciones inflamatorias.

7 de Enero de 2026 10:55

Por Redacción 0223

PARA 0223

Las tapiocas volvieron a encender las alertas en la Costa Atlántica para este verano 2026 debido a su creciente presencia en las zonas de baño. Estas pequeñas medusas, de apenas un centímetro de diámetro y cuerpo transparente, suelen ser confundidas con las aguavivas pero resultan casi imperceptibles a simple vista. Su tamaño facilita que queden atrapadas entre la piel y las mallas, provocando reacciones inflamatorias y lesiones que resultan muy dolorosas para los turistas.

A pesar de su apariencia inofensiva, los ejemplares poseen tentáculos con veneno que utilizan para inmovilizar a sus presas y que generan irritación en los humanos. Los especialistas advierten que el contacto produce desde necrosis local hasta efectos sistémicos en los cuadros más graves que requieren atención médica inmediata. Para reducir los riesgos, los bañistas deben respetar las advertencias de los guardavidas y utilizar trajes protectores, especialmente en el caso de los niños pequeños.

Se debe lavar la superficie lesionada únicamente con agua de mar o vinagre.

Qué hay que hacer si te pica una tapioca

Ante una picadura, la Asociación Toxicológica Argentina remarca que es fundamental no rascarse ni frotar la zona afectada para evitar que la irritación se extienda. Asimismo, se prohíbe el uso de agua dulce, arena o cremas cosméticas sobre la herida, ya que estas sustancias activan una mayor descarga de toxinas en el tejido. Los expertos recomiendan retirar cualquier resto de tentáculo con pinzas y lavar la superficie lesionada únicamente con agua de mar o vinagre para neutralizar el veneno.

Si las molestias persisten o la reacción inflamatoria se intensifica, resulta necesario acudir a un centro de salud para recibir el tratamiento adecuado con antihistamínicos o corticoides. La gravedad de la lesión depende de la sensibilidad de cada persona y del tiempo de exposición al veneno de la medusa en el agua. Por este motivo, los profesionales de la salud insisten en no exponer la zona lastimada al sol y seguir estrictamente los protocolos de limpieza para asegurar una pronta recuperación.