Cierra una famosa fábrica de alimento balanceado: denuncian despidos y reclaman el pago de salarios

La planta de GEPSA en Pilar anuncia su cierre tras problemas económicos, con decenas de despidos y conflictos por salarios, aguinaldos y vacaciones impagas.

Cierra una famosa fábrica de alimento balanceado: denuncian despidos y reclaman el pago de salarios

7 de Enero de 2026 18:54

Por Redacción 0223

PARA 0223

La planta de Gepsa, una empresa agroindustrial con sede en Córdoba y especializada en alimento balanceado, enfrenta el cierre de su establecimiento en Pilar, generando decenas de despidos y un fuerte conflicto laboral.

Juan Peralta, empleado desde hace 18 años en la planta de Pilar, expresó que "nuestras expectativas están casi muertas, ya nos dijeron que se baja la persiana". El inicio de los problemas se remonta a octubre, cuando la empresa informó sobre una caída del 30% en las ventas, lo que motivó amenazas de reducción de personal.

Para evitar despidos inmediatos, se acordó una reducción de la semana laboral a cuatro días. Sin embargo, semanas después comenzaron los atrasos en los pagos, incumpliendo el acuerdo. En diciembre, la carga laboral volvió a la normalidad, pero casi todo el personal fue licenciado por vacaciones desde el 22 de ese mes.

Gepsa se ve envuelta en una crisis sin salida.

Peralta detalló que "diez días antes nos dicen que no vamos a cobrar las vacaciones" y que del aguinaldo "pagaron sólo 200 mil pesos el 18 de diciembre". La incertidumbre llevó a asambleas con el sindicato de Molineros (UOMA) y audiencias en el Ministerio de Trabajo, sin lograr acuerdos significativos.

En la última reunión, realizada el lunes previo al 7 de enero de 2026, Gepsa ratificó la decisión de cerrar la planta, argumentando que "pese a las distintas gestiones realizadas no ha podido resolver los problemas económicos que hacen imposible la continuidad productiva". También indicaron que buscaron compradores sin éxito.

La empresa aseguró que "los pagos comprometidos tanto del SAC como otros haberes devengados se cumplirán en los tiempos pactados" y que el cierre se realizará de forma ordenada, garantizando los derechos de los trabajadores.

En diciembre habían reducido la carga a cuatro días de trabajo por semana.

A pesar del cierre, el centro de distribución y la parte administrativa de Gepsa continúan operando con normalidad, al igual que las sedes en Córdoba. Los empleados sospechan que la firma podría esperar la aprobación de una reforma laboral para reabrir la planta con condiciones laborales más precarias, similar al caso de la ceramista ILVA en el Parque Industrial Pilar, que despidió a todo su personal para luego reincorporar trabajadores en condiciones distintas.

El próximo paso será una reunión entre los dueños de Gepsa y representantes del sindicato en la que se buscará avanzar en la situación laboral y los reclamos pendientes.