Venta de drogas, prostitución y robos: piden derribar la vivienda del hombre asesinado y denuncian que es un aguantadero

La casa ubicada en Marconi entre Primera Junta y Saavedra es apuntada por todos lo vecinos del barrio. "Todos los días pasaba algo", indicaron.

El segundo homicidio del 2026 se registró en una casa ubicada en Marconi entre Primera Junta y Saavedra. Foto de la vivienda: 0223.

9 de Enero de 2026 11:23

Por Redacción 0223

PARA 0223

Todavía consternados por el enfrentamiento ocurrido durante la madrugada, vecinos del barrio Bernardino Rivadavia pidieron poner fin a los hechos que ocurren en la vivienda donde esta madrugada fue asesinado Héctor Antonio Echeverri.

En una cuadra tranquila, de un barrio tradicional de Mar del Plata (la zona de Marconi entre Primera Junta y Saavedra), una propiedad llamaba la atención por diferir del resto: "Es un aguantadero", confiaron a 0223.

El hecho que aún está en etapa de investigación (por el que fueron aprehendidos Ricardo Alfredo Solís y Gabriela Isabel González) motivó distintos comentarios. “Lo conocía todo el barrio al Rengo, lamentablemente por su conducta y por lo que pasaba en la casa, que era un aguantadero, siempre entraban malandras y había de todo: venta de drogas, prostitución, robos y descontrol”, señaló uno de los vecinos a este medio.

Según la gente del barrio en ese domicilio de Marconi 3520 los hechos de inseguridad eran “moneda corriente y todos los días pasaba algo": "De hecho, hace un mes aproximadamente, se produjo un incendio porque también robaban cables y queriendo reducirlos los prendían fuego dentro de la casa, hasta que un día agarró fuego todo y no quedó casi nada”, explicaron.

Por su parte, otra mujer de la zona indicó que el Rengo “siempre estaba borracho o drogado y en la casa entraban y salían personas que iban a comprar droga”, que mantenían en vilo a todo el vecindario. “Era insoportable vivir cerca, ojalá demuelan la casa y que no vuelva a entrar nadie”, sostuvo.

Otro vecino que se acercó a dialogar con 0223 dijo que la mujer aprehendida, Gabriela González, “siempre andaba por la cuadra en actitud intimidatoria": "Sabemos que había gente que se prostituía por drogas en la casa”.

“El Rengo tiene dos sobrinos, de 45 y 50 años aproximadamente, que hace unos años se tuvieron que ir de la casa porque tampoco soportaban la vida del tío”, señaló un vecino, al tiempo que detalló que “no me extraña lo que pasó, era algo que se veía venir, un final cantado”.