Al ritmo del tambor: ¿Te acordás de tu primer carnaval?
Hasta la década del 70 en Mar del Plata los carnavales se celebraban con grandes “corsos centrales” y bailes. La tradición se retomó junto al retorno de la Democracia. En esta nota, repasamos la historia de los grandes corsos que tuvo la ciudad.
Por Redacción 0223
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El carnaval es una celebración del calendario católico que trascendió la religión y se convirtió en una fiesta masiva de la que participan no solo los creyentes, sino la sociedad en general. En Mar del Plata, las celebraciones se realizaron en salones bailables hasta que, en la década del 40 comenzaron “los grandes corsos centrales” que se suspendieron con la llegada de la Dictadura Cívico Militar y se retomaron con el regreso de la democracia.
Su historia
En el sentido más estricto, el carnaval dura cuatro días y finaliza con el miércoles de ceniza. La historia de su celebración se remonta a la antigua Grecia, donde en febrero comenzaban las celebraciones a Dionisio.
Cuando la tradición pasó a Roma, la festividad incluyó Banquetes, bailes y mascaradas para honrar a Saturno, que había vagado en la tierra durante el invierno y se disponía a ocupar el plano celestial. Una vez llegado el cristianismo al imperio, se adaptaron las celebraciones y se encuadraron en el calendario litúrgico.
Así, en tiempos de cuaresma, la penitencia no se negociaba sobre todo en el tema alimentario y social: no se podían comer ni carne, ni huevos ni derivados de la leche. Los martes y los viernes el ayuno era estricto. No había ningún tipo de festejos ni litúrgicos ni privados. No se oficiaban casamientos y bautismos. Entonces, los días previos considerados como celebraciones de la carne previo al miércoles de ceniza que recuerda a los creyentes que el hombre proviene del polvo y con su muerte volverá a ser polvo, se daba rienda suelta a los bacanales.
Mar del Plata: Fiestas de época, censura y masividad
En Mar del Plata, a lo largo de su historia, la celebración fue mutando hasta llegar a las celebraciónes que se realizan actualmente que trascienden los cuatro días festivos convencionales.
De acuerdo al relato del licenciado Soma en “Fotos de Familia”, era comun durante los primeros años de la ciudad que las celebraciones se centren en los salones de los grandes hoteles de la ciudad con bailes y mascaradas con bandas en vivo. Con la llegada masiva del turismo a Mar del Plata, el panorama se fue modificando y, para la década del 70 las fiestas estuvieron principalmente en los barrios.
Con la llegada de la Dictadura Cívico Militar de 1976, se derogó el decreto 2.446 (de 1956) que establecía feriados de carnaval al lunes y martes previo al Miércoles de Cenizas que antecede a la Cuaresma Católica y con él, la fiesta popular quedó cancelada. Con la recuperación de la democracia, volvieron las celebraciones barriales.
Las celebraciones que volvieron a ser parte de la fiesta fueron el Corso Vecinal del Sur, organizado por un conjunto de una decena de sociedades de fomento de esa zona de la ciudad. Participaban varios barrios y se desarrollaba sobre la avenida Jacinto Peralta Ramos, por donde transitaban carrozas, comparsas y murgas y el Gran corso cetral de la calle 9 de Julio, entre avenida Jara y San Juan, también era epicentro de otro corso reconocido.
Si bien renacieron en los 80, no fue hasta el año 2000 que se consolidó el primer Corso Oficial en Las Toscas, consolidando hoy la tradición barrial con fuerte identidad local.
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