Un paraíso oculto en Mar del Plata: las playas rocosas con piletones naturales que pocos conocen
Es un banco marino de siete kilómetros que revela un hermoso paisaje cuando baja la marea.
Por Redacción 0223
PARA 0223
A unos 500 metros frente al Faro de Punta Mogotes, en el sur de Mar del Plata, emerge una formación rocosa casi invisible para el turismo tradicional. Se trata de Restinga del Faro, un banco marino de unos siete kilómetros cuadrados que forma parte del antiguo Sistema de Tandilia. Cuando la marea baja, su silueta se insinúa sobre el agua y revela un paisaje áspero, más patagónico que bonaerense.
La reserva conserva la única formación de arrecifes semiblandos conocida en la provincia de Buenos Aires. En ese entramado rocoso habita una fauna particular de invertebrados marinos que convierte al lugar en un enclave científico y ecológico. Pescadores de la zona la llaman “Banco de Pescadores”, una referencia que mezcla tradición oral y geografía submarina.
Los secretos desconocidos de La Restinga
Entre mayo y diciembre, además, la restinga se transforma en apostadero de lobos marinos de dos pelos (Arctocephalus australis), el único registrado en territorio bonaerense. Desde la costa, con paciencia y binoculares, es posible observarlos descansar sobre las piedras, ajenos al movimiento urbano que late a pocos kilómetros.
La zona también guarda historias hundidas: restos de antiguos naufragios ocurridos en la primera mitad del siglo XX permanecen dispersos bajo el agua. Buceadores experimentados se acercan para explorarlos, aunque la mayoría de los visitantes la contempla desde tierra firme. Silenciosa y salvaje, la restinga recuerda que incluso en una ciudad masiva todavía hay rincones donde el mar conserva su carácter indómito.
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