Las calles más tranquilas y elegantes de Mar del Plata que pocos conocen

Lejos del movimiento turístico y del ruido estacional, existen microzonas residenciales donde el verde, la arquitectura y la privacidad definen otro ritmo de vida. Un recorrido por calles que combinan tranquilidad, categoría y alta calidad urbana.

En sectores internos de barrios tradicionales, algunas calles conservan un perfil residencial marcado por el verde, la arquitectura de calidad y el bajo tránsito. Imagen: Robles Casas y Campos.

26 de Febrero de 2026 10:38

Por Redacción 0223

PARA 0223

Mar del Plata suele asociarse con la costa, los edificios frente al mar y el movimiento permanente. Sin embargo, más allá de los circuitos tradicionales, la ciudad conserva calles residenciales donde el silencio, la forestación y las viviendas de categoría crean un entorno completamente distinto.

Se trata de microzonas valoradas por quienes priorizan calidad de vida, privacidad y una arquitectura que dialoga con el paisaje.

Los Troncos: elegancia consolidada

Dentro del tradicional barrio Los Troncos, algunas calles internas —alejadas de las avenidas principales— mantienen una atmósfera casi suburbana.

Calles arboladas y silenciosas, como las que se encuentran en sectores internos de Los Troncos, ofrecen un ritmo de vida más pausado dentro de la ciudad. Imagen: @casas_de_mardel (Instagram).

En las cuadras internas comprendidas entre Almafuerte, Rodríguez Peña y Lavalle, el tránsito disminuye notablemente. Allí predominan chalets tradicionales y residencias renovadas con jardines consolidados.

Es una de las zonas más buscadas por quienes desean cercanía al centro comercial Güemes sin resignar tranquilidad.

Stella Maris: entre el mar y la calma

Más allá de la línea costera, el sector que se despliega hacia el interior —especialmente en las calles que conectan con Matheu y Formosa— presenta una atmósfera residencial mucho más calma que la postal marítima.

Sectores como Stella Maris conjugan arquitectura y entornos verdes, consolidando una identidad residencial extendida. Imagen: Juanchi Ugalde

Aquí predominan viviendas unifamiliares, pequeños edificios de pocas unidades y una circulación vehicular reducida.

El valor no solo está en la ubicación estratégica, sino en la sensación de barrio consolidado.

Parque Luro: amplitud y perfil familiar

En las cuadras que rodean el Museo Castagnino, el tejido urbano combina viviendas de escala generosa y veredas amplias, con circulación moderada incluso en temporada alta.

El entorno del Museo Castagnino combina patrimonio arquitectónico, arbolado consolidado y calles de bajo tránsito, una de las microzonas más valoradas por su equilibrio entre ciudad y tranquilidad. Imagen: @museocastagninomgp (Instagram)

Lotes generosos, viviendas modernas y una creciente presencia de desarrollos de categoría convierten al sector en una alternativa cada vez más considerada dentro del segmento medio-alto.

Rumencó y barrios privados: silencio planificado

Dentro del barrio privado, las calles internas alejadas del ingreso principal presentan menor circulación y mayor privacidad, con lotes amplios y diseño paisajístico planificado.

Rumencó representa un modelo de planificación residencial donde el verde y la privacidad son parte del diseño urbano. Imagen: @rumencobarrio (Instagram).

Aquí la tranquilidad no es casual: forma parte del diseño urbano.

El público que elige estas zonas busca seguridad, verde y previsibilidad.

Una tendencia que se consolida

La búsqueda de tranquilidad dentro de la ciudad es una constante creciente. Especialmente después de los cambios en hábitos de trabajo y mayor permanencia en el hogar.

En Mar del Plata, estas calles poco conocidas representan una combinación atractiva: cercanía a servicios, arquitectura de calidad y un entorno que privilegia el ritmo pausado.

Porque, en definitiva, no siempre el valor está en la vista al mar: a veces, está en el silencio.