El pueblo cerca de la Costa Atlántica bautizado como "la NASA argentina"

El lugar logró reinventarse después del cierre de su emblemática fábrica de cemento en 2001.

Su principal hotel está gestionado por una cooperativa de trabajadores locales.

3 de Febrero de 2026 09:16

Por Redacción 0223

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Pipinas es un pueblo bonaerense ubicado sobre la Ruta 36 que logró reinventarse tras el cierre de su emblemática fábrica de cemento en 2001. Esta localidad, situada a 160 kilómetros de la Capital Federal, es un símbolo de resiliencia que transformó su pasado industrial en un atractivo polo turístico. Actualmente, sus calles arboladas y su entorno agreste invitan a los visitantes a disfrutar de una escapada de naturaleza y tranquilidad absoluta.

El apodo de la NASA argentina surgió en 2014 cuando se instaló en el predio de la antigua cementera un centro para ensayos del programa espacial nacional. Allí se desarrollaron las pruebas del proyecto Tronador II, un ambicioso plan científico destinado a crear vehículos lanzadores de satélites con tecnología propia. Aunque la actividad disminuyó, hoy permanece una réplica del cohete en la entrada del paraje como testimonio de aquel hito tecnológico.

Allí se desarrollaron las pruebas del Tronador II.

Las principales propuestas en Pipinas

La propuesta cultural del lugar destaca por el Museo a Cielo Abierto, compuesto por 17 murales que narran la historia local desde sus raíces rurales. El sendero denominado Cenizas del Recuerdo permite a los turistas recorrer el pasado productivo de la región mientras observan la imponente chimenea de la vieja fábrica. Estas intervenciones artísticas han convertido a las fachadas del pueblo en una galería que celebra la identidad y la memoria colectiva.

Para quienes desean alojarse, la antigua sede administrativa de la cementera funciona ahora como un hotel gestionado por una cooperativa de trabajadores locales. El establecimiento conserva la mística de la época dorada industrial y ofrece un comedor con platos caseros típicos, como pastas artesanales y minutas. Pipinas se consolida así como un destino de turismo alternativo que combina armoniosamente la historia espacial, el arte urbano y la paz del campo.