Fue el corazón de la noche en Mar del Plata: el triste final del boliche que marcó a una generación
El cierre definitivo se produjo en 2019 por los altos costos operativos y causas judiciales que pesaron sobre los dueños.
Por Redacción 0223
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Inaugurado en el verano de 1972, Sobremonte se convirtió rápidamente en el epicentro indiscutido de la noche de Mar del Plata durante casi cinco décadas. El complejo de la Avenida Constitución llegó a tener 3.500 metros cuadrados, cinco pistas de baile y una icónica pileta climatizada que fue sede de los desfiles más famosos del país. Por sus barras pasaron figuras de la talla de Diego Maradona, Charly García y Gustavo Cerati, consolidando al boliche como un símbolo del estatus y la farándula argentina. Su arquitectura colonial y su capacidad para 4.000 personas lo transformaron en una leyenda que parecía que nunca iba a desaparecer.
El final de esta era dorada llegó de forma abrupta en enero de 2019, tras 47 de actividad ininterrumpida frente al mar. El cierre definitivo fue provocado por una combinación de altos costos operativos y una compleja causa judicial por evasión tributaria contra sus propietarios. Eduardo Aracil, dueño del lugar, atribuyó la caída a las deudas millonarias de servicios y a la presión fiscal que hizo insostenible el negocio del espectáculo. La noticia del cese de actividades en plena temporada alta generó una fuerte conmoción entre los turistas y los habitantes estables de La Feliz.
El boliche fue demolido en 2022 y hoy es una estación de servicio
En el año 2022, las topadoras terminaron con el misterio y demolieron gran parte de la estructura que albergaba los recuerdos de varias generaciones de jóvenes. Lo que antes era una pista de música electrónica hoy es una moderna estación de servicio que atiende a los conductores que circulan por la zona norte. Aunque la mayor parte del complejo fue arrasada, se conservó la histórica fachada colonial para integrarla a un nuevo centro comercial de 17 locales. Este cambio radical en el paisaje urbano marca el fin definitivo de la mítica "avenida del ruido" que dominó la movida nocturna nacional.
Para los nostálgicos que regresan por la zona, pasar por la esquina de Constitución y Carballo es un ejercicio de recuerdo. Las redes sociales se llenan de fotos y anécdotas de quienes guardan su entrada de cartón como un tesoro de sus mejores veraneos en la Costa. Mientras el sur de la ciudad concentra ahora la movida joven, las ruinas de Sobremonte permanecen como un testigo de la época de oro del entretenimiento.
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