Fuerte caída del turismo: Provincia asegura que el consumo bajó 40% en la Costa Atlántica en dos años

El ministro Augusto Costa alertó sobre un derrumbe en la cantidad de turistas y en la estadía, pero sobre todo en el consumo. “Esto nos deja con una situación preocupante para lo que resta del año”, se lamentó.

Heladerita en la playa y no mucho más. Costa aseguró que se vivió una temporada más gasolera que nunca. Foto: 0223.

9 de Marzo de 2026 13:17

Por Redacción 0223

PARA 0223

El gobierno de Axel Kicillof trazó un balance preocupante sobre los resultados de la temporada de verano, donde aseguró que se registró un descenso marcado en la cantidad de turistas, en la estadía promedio y, fundamentalmente, en el consumo. “Los números son desoladores”, graficó el panorama el ministro de Producción, Augusto Costa.

En el marco del reestreno de las habituales conferencias de prensa encabezadas por el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, la administración bonaerense brindó un informe estadístico sobre lo que dejó la temporada 2025-2026, desde el 1º de diciembre al 4 de marzo, con números alarmantes en todas las categorías analizadas.

No solo van menos turistas, sino que los que fueron lo hicieron de una manera más gasolera. Quizás lograron llegar al destino, pero no salieron a comer afuera, no fueron al teatro, no alquilaron una carpa ni fueron a espectáculos. No pudieron hacer mucho más que ir con la heladerita a la playa y disfrutar el día”, sintetizó el balance Costa, quien además dijo que los ingresos de los trabajadores del sector cayeron 30% en términos reales respecto al último año.

Costa marcó un derrumbe fuerte del turismo en la Provincia.

 

“El consumo cayó 40% en la Costa Atlántica”

En base a datos del Banco Provincia, Augusto Costa hizo especial hincapié en el consumo, donde se detectaron los números más alarmantes. En base a un relevamiento en 28 destinos turísticos asociado al uso de medios de pago en actividades vinculadas al turismo, los indicadores arrojaron que el consumo total en la Provincia cayó 24,1% en un año, siendo del 29% en la Costa Atlántica.

Sin embargo, el dato es aún más fuerte si se compara con dos años atrás, es decir, con el inicio del gobierno de Javier Milei. En este caso, el consumo cayó 33,1% en la Provincia y 40,2% en la Costa Atlántica.

Esto nos deja con una situación preocupante para lo que resta del año en los lugares que viven del turismo y necesitan un buen verano para sostener el invierno”, se lamentó Costa.

“El número que da miedo”

El funcionario bonaerense también analizó el desenvolvimiento del turismo en cuanto a la cantidad de visitantes, que fue de 8,7 millones entre diciembre y principios de marzo, donde en dos años se registró una caída del 12,6%, equivalente a 1.260.000 turistas menos. “Es el número que da miedo”, destacó Costa, mientras que la comparación con el último año es menor: del 4,6%, con 421 mil turistas menos.

Costa explicó que esos turistas que dejaron de visitar los destinos bonaerenses se explican a partir de dos factores. Por un lado, un grupo minoritario que, contando con recursos suficientes, eligió destinos del exterior. Eso fue posible, según su mirada, “producto del complejo de variables económicas que el gobierno de Milei produjo, generando una competencia desleal: un tipo de cambio que encarece los destinos de Argentina y abarata los del exterior”.

Pero para Costa la mayor parte de la caída se debió a argentinos que ya no cuentan con recursos para hacer turismo. “La mayoría de ese 1.200.000 es porque no pudo salir de su casa, porque no tuvo ingresos ni recursos para tomarse unos días de vacaciones. Eso aparece como el principal factor: el 60% de las familias declaró que no tenía ahorros para tomarse vacaciones”, insistió.

En dos años, la Provincia tuvo 1.260.000 turistas menos.

 

La estadía, también en picada

Finalmente, el tercer factor que se analizó fue el de la estadía media, que también concluyó a la baja. El descenso fue del 5% anual y del 6% bianual. Para Costa, “se consolidó un turismo de fin de semana. La estadía promedio está entre 3 y 5 días, según el destino”.

“Es un turismo muy de escapada, de decisión de último momento. Si una familia ve que tiene un poquito de plata y que el clima va a estar bueno, más alguna promoción, se toma esos días; si no, se queda en su casa. Esto va en contra de lo que necesita la actividad turística, que es previsibilidad para planificar el negocio”, concluyó el ministro.