Quedó en silla de ruedas por una extraña enfermedad, lucha por la accesibilidad en Mar del Plata y sueña con ir al mundial de surf

Su ejemplo inspira e invita a moverse: "El surf significa mucho para mi porque en el agua encontrás libertades físicas que en la tierra no".

El equipo de Florencia en una competencia nacional.

3 de Mayo de 2026 08:04

Por Redacción 0223

PARA 0223

Los proyectos le abren el camino a Florencia Santillán, quien se vino desde Córdoba a Mar del Plata para cambiar el horizonte de su vida. Con el mar cerquita, empezó a militar por las personas con discapacidad, combatiendo las dificultades que presenta el urbanismo en cuanto al traslado y desarrollo con accesibilidad. Y dentro del océano se cruzó con otra pasión: el deporte.

"Queremos estar en California para la tercera fecha del circuito mundial. Este puede ser tu proyecto", invita en Instagram @malditalisiadaok. Flor sintió el impacto cuando le dijeron ´lisiada´ y lo transformó en su impulso. Se enfocó en el propósito de mostrar las dificultades con las que convive una persona con discapacidad, lo escribió en un libro donde encuadra sus ideas con perspectiva de género y sigue planteándose desafíos. Ahora, lidera al equipo que sueña con el mundial de surf adaptado.

"Mi historia con el surf comenzó en unas fiestas que vine a Mar del Plata, cuando todavía vivía en Córdoba. Conocí las bajadas accesibles, las sillas anfibias. Me dijeron que en una playa del norte había clases de surf adaptado y reservé una clase. Después de la pandemia, viviendo acá, empecé a meterme solamente en verano. Pero en 2024 lo hice con una mayor regularidad y ahora tenemos un equipo de entrenamiento", le cuenta Flor a 0223.

El trabajo en equipo que aprendió mar adentro

Las dificultades de la vida de una persona con discapacidad le hicieron replantear tantas cuestiones, como retos que aceptó y superó. Partiendo de una incomodidad, va al frente y busca más. La trillada mención de la zona de confort nunca la encuentra en dicho lugar. Para salir entiende que el valor colectivo es fundamental al igual que la conexión con personas que la nutren, como ella al resto.

"El otro día le dije a Quique -Muñoz, el último entrenador que se sumó al equipo de surf de Flor- que fue increíble su llegada y la confianza que generamos. Mi entrenador es Lucas Flacco que además es kinesiólogo. Y más mi amigo que mi kinesiólogo: me devolvió la confianza en mis posibilidades físicas", describe Flor.

Ni lisiada ni maldita. La convicción de Flor, sus capacidades técnicas y la sabiduría de su equipo se mezclaron con el amor del compañerismo, un proyecto en común y el deseo de explorar el océano. Y el mundo. Porque ya compiten a nivel nacional, pero quieren irse mundial.

Mardelsurf lleva 23 años de enseñanza e integración.

"Con mis redes sociales entendí que hay que ser genuina y real. Esta etapa es exactamente eso: el surf significa mucho para mi porque en el agua encontrás libertades físicas que en la tierra no. Sin romantizarlo, porque la logística es difícil y la accesibilidad, también. Pero mostrar y compartirles esto a quienes me siguen en este disfrute es una invitación a probar y experimentar", valora Flor Santillán.

Un proyecto que surfea con responsabilidad

Desde que Maldita Lisiada la atravesó, Flor completó su traje de comunicadora y magnificó la influencia en personas con discapacidad. Abrió los ojos y desarrolló un sendero con menos obstáculos en el imaginario de quienes leían sus líneas y en lo cotidiano con ejemplos concretos. Aprehendió conceptos, dentro y fuera del agua, y entendió que la unión hace la fuerza.

"El proyecto del surf es colectivo. Ahora buscamos expandirlo y creo que con la Responsabilidad Social Empresaria nos podemos retroalimentar. La base es la inclusión plena de las personas con discapacidad y con el bienestar del deporte podemos acercar las empresas a la comunidad", dice Flor.

Florencia pelea por la accesibilidad en Mar del Plata.

A propósito de hacerse cargo, Flor lamentó que "la ciudad de Mar del Plata tenga solamente tres o cuatro bajadas accesibles al mar". E invitó a seguir luchando por sus derechos. "Tenemos que recoger la responsabilidad, el entusiasmo y el desafío de construir espacios y ciudades. De llevar nuestras agendas a la agenda de la política, de involucrarnos, de participar y de trabajar para que nos dejen ocupar los espacios que nos pertenecen".

De la "resaca" a la enfermedad: el día que cambió su vida

Luego de una noche de fiesta, Flor se sintió mal en la mañana siguiente. Pensó que era el trajín del día anterior, o de la madrugada de ese día, acechando con el vuelto. No obstante, el malestar derivó en una serie de chequeos médicos y, a sus 23 años -hoy tiene 32- le detectaron polineuropatía desmielinizante.

La polineuropatía desmielinizante es un trastorno autoinmune, poco frecuente, que daña la vaina de mielina de los nervios periféricos. Cuando la enfermedad es crónica deja a la persona en silla de ruedas. Flor modificó sus rutinas y trató de adaptarse a su nueva vida. Los obstáculos arquitectónicos, como ella les llama, le hicieron pensar que debía relatar el drama de las personas con discapacidad para moverse en las ciudades.

Con más de 14 mil seguidores en Instagram y un libro escrito (Maldita Lisiada de Chirimbote), Florencia Santillán se convirtió en una referente, pero la responsabilidad que conlleva semejante título hace que no se detenga. En el deporte confluyeron su pasión, su energía y un nuevo desafío que promete superar con el valor de un equipo.