Golpe a la gastronomía: una famosa cadena de cafeterías cerró más de diez sucursales y hay conmoción
La firma atraviesa un fuerte descalabro en sus números contables.
Por Redacción 0223
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Un duro sacudón impactó de lleno en el sector comercial tras confirmarse que cerraron más de diez locales de la cadena argentina de panaderías y cafeterías Le Blé en el país. El fuerte retroceso se produjo luego de que de 39 sucursales pasó a tener alrededor de 25 en pleno proceso de reorganización. La conocida firma gastronómica debió apagar sus hornos en varios puntos estratégicos como consecuencia de un complejo escenario económico que afecta su operatividad. Ese abrupto recorte de su red de franquicias y locales propios encendió las alarmas entre consumidores y comerciantes del rubro.
Qué pasó con Le Blé y por qué cerraron más de diez sucursales
El trasfondo de esta drástica medida responde a un descalabro en los números contables de la firma que complica su continuidad. La empresa atraviesa una profunda crisis financiera y una reestructuración de su red comercial para intentar capear el temporal. El panorama se volvió sumamente crítico debido a la multiplicación de obligaciones impagas acumuladas durante los últimos meses de gestión. La drástica caída en el flujo de caja obligó a los administradores a cortar prestaciones operativas y desprenderse de varios puntos de venta.
El impacto del rojo financiero quedó expuesto con crudeza ante los registros oficiales del sistema bancario nacional de deudores. En ese sentido, la sociedad vinculada a la marca acumula 175 cheques rechazados por más de $205 millones y enfrenta reclamos judiciales de proveedores por falta de pago. A ese abultado monto se suma un pasivo financiero bancario que supera holgadamente los quinientos millones de pesos. Los pedidos de quiebra presentados por las empresas proveedoras complican gravemente el futuro de la marca.
La histórica propuesta nacida en el año 2008 con una impronta inspirada en las tradicionales boulangeries francesas perdió fuerza tras un vertiginoso ascenso. La marca había alcanzado su pico de expansión durante la temporada pasada con casi cuarenta puntos gastronómicos distribuidos en varias provincias y ciudades, como Mar del Plata. Sin embargo, el fallido intento de desembarcar en el mercado internacional de Madrid marcó el inicio de una etapa de severas turbulencias. Los directivos intentaron amortiguar la caída vendiendo y recomprando sucursales, pero la estrategia no bastó para frenar el declive.
Actualmente, los responsables del negocio buscan reorganizar lo que queda de la estructura para evitar el colapso total de la firma. La reducción de la red comercial busca concentrar los recursos operativos en aquellos puntos de venta que aún mantienen niveles de rentabilidad aceptables. Mientras tanto, los acreedores avanzan en los tribunales para intentar ejecutar los cobros de la mercadería e insumos entregados. El difícil presente de esta icónica cafetería refleja la delicada coyuntura que atraviesan los grandes nombres de la gastronomía nacional.
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