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Panes y Peces

Panes y Peces

Por Roberto Gandolfi

El Evangelio de Juan de este domingo relata la multiplicación de los panes y los peces. Jesús ante una multitud de cinco mil hombres toma cinco panes y dos peces que le acerca un niño, los bendice y manda a repartirlo a la multitud, que es saciada y, aun, “sobran doce canastos”. Permítanme hacer una interpretación histórica de este hecho. El citado suceso se repite seis veces en los textos de los cuatro evangelistas. En la sociedad judía de la época la carencia de alimentos era significativa, por ello ocurre la repetición del relato como no se da con otros milagros. Las formas de producción primitiva, pastoreo y pequeña agricultura, las condiciones naturales desérticas más estar bajo el régimen de un imperio (el romano) hacían que la comida escaseara. Y no hay nada más pregnante que no tener alimentos, nada que se sienta más.

En Mar del Plata los movimientos populares junto con otros sectores venimos reclamando tratar el tema de la Emergencia Alimentaria, como lo amerita el termino Emergencia, de manera urgente con el Ejecutivo municipal. Con el intendente Arroyo y con los funcionarios a cargo de las áreas correspondientes, entre ellas la secretaria de Desarrollo Social Patricia Leniz.

Desde hace tiempo vemos que la situación social se deteriora, que la falta de alimentos destruye el tejido social, que los 6 o 7 productos no garantizan el acceso a una alimentación saludable mucho menos cubren los estándares de nutrición necesarios para un pleno desarrollo. Esta situación impacta directamente sobre los más vulnerables, los que  más sufren el hambre son los niños, niñas y personas mayores.

En búsqueda de soluciones hemos tenido reuniones con segundas líneas, hemos realizado la tarea de dar cuenta de la red de merenderos y comedores que llevan adelante las organizaciones allá donde el Estado no llega salvo, en ocasiones, en la forma de violencia institucional policial.

Nada es suficiente. El poder ejecutivo local sufre ceguera frente a un Pueblo marplatense y batanense que se organiza y va al frente reclamando dignidad. Hace dos semanas movilizamos a Desarrollo Social. La semana pasada entregamos diez mil cartas de vecinos de la ciudad de Mar del Plata y de Batan al municipio denunciando esta necesidad. La respuesta no sólo fue escasa sino hasta irrespetuosa: fuimos atendidos en un pasillo. Nos dijeron que nos atendían el viernes, luego el martes y siempre fueron suspendidas estas reuniones.

Las necesidades son puntuales: Aumento de la tarjeta de alimentos del municipio (que hoy posee la vergonzosa cobertura de $200 mensuales), tarjeta complementaria para comedores (en concordancia con lo implementado en la Provincia recientemente para el conurbano) y garrafas para los comedores y merenderos.

Para que esto suceda, para que las necesidades se conviertan derecho en una política pública concreta, el comienzo de la solución es sentarse a dialogar. Es imperante abrir un canal de dialogo entre El Estado municipal y las organizaciones que tenemos presencia y responsabilidad en los barrios. Es priorizar la Emergencia Alimentaria porque con el hambre no se jode.

La semana entrante una vez más la calle nos encontrara unidos manifestándonos al calor de las ollas populares en diferentes puntos del centro de la ciudad. Lo hacemos porque no hemos podido solucionar ninguna de las diferentes necesidades a partir de las propuestas que presentamos. Lo hacemos en el país que produce alimentos para 400 millones de personas, lo hacemos en la llamada Ciudad Feliz.

Volviendo al relato evangélico del principio. Este “banquete” lo hace Jesús luego de enterarse de la decapitación y martirio de su primo Juan El Bautista en el suntuoso cumpleaños de la autoridad imperial Herodes Antipas para cumplir una promesa a su hijastra Salome ¿Qué promesas se habrán hecho en los fastuosos salones de reunión del G20 recientemente reunido en Buenos Aires? ¿Qué le habrá prometido el presidente a la responsable del FMI en la cena que tuvieron juntos?

Hoy recordamos a Santiago Maldonado, como siempre recordamos a Rafael Nahuel y todos los y las mártires por la causa del pueblo. Recordamos a Monseñor Angelelli, mártir a punto de ser canonizado cuestionado por el diario La Nación.

No queremos hambre y no queremos sangre en las calles. Pero ahí vamos a estar, firmes, pacíficos, para defender las necesidades del pueblo hasta que la dignidad se haga costumbre.

Dirigente de la Ctep.

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Panes y Peces

El Evangelio de Juan de este domingo relata la multiplicación de los panes y los peces. Jesús ante una multitud de cinco mil hombres toma cinco panes y dos peces que le acerca un niño, los bendice y manda a repartirlo a la multitud, que es saciada y, aun, “sobran doce canastos”. Permítanme hacer una interpretación histórica de este hecho. El citado suceso se repite seis veces en los textos de los cuatro evangelistas. En la sociedad judía de la época la carencia de alimentos era significativa, por ello ocurre la repetición del relato como no se da con otros milagros. Las formas de producción primitiva, pastoreo y pequeña agricultura, las condiciones naturales desérticas más estar bajo el régimen de un imperio (el romano) hacían que la comida escaseara. Y no hay nada más pregnante que no tener alimentos, nada que se sienta más.

En Mar del Plata los movimientos populares junto con otros sectores venimos reclamando tratar el tema de la Emergencia Alimentaria, como lo amerita el termino Emergencia, de manera urgente con el Ejecutivo municipal. Con el intendente Arroyo y con los funcionarios a cargo de las áreas correspondientes, entre ellas la secretaria de Desarrollo Social Patricia Leniz.

Desde hace tiempo vemos que la situación social se deteriora, que la falta de alimentos destruye el tejido social, que los 6 o 7 productos no garantizan el acceso a una alimentación saludable mucho menos cubren los estándares de nutrición necesarios para un pleno desarrollo. Esta situación impacta directamente sobre los más vulnerables, los que  más sufren el hambre son los niños, niñas y personas mayores.

En búsqueda de soluciones hemos tenido reuniones con segundas líneas, hemos realizado la tarea de dar cuenta de la red de merenderos y comedores que llevan adelante las organizaciones allá donde el Estado no llega salvo, en ocasiones, en la forma de violencia institucional policial.

Nada es suficiente. El poder ejecutivo local sufre ceguera frente a un Pueblo marplatense y batanense que se organiza y va al frente reclamando dignidad. Hace dos semanas movilizamos a Desarrollo Social. La semana pasada entregamos diez mil cartas de vecinos de la ciudad de Mar del Plata y de Batan al municipio denunciando esta necesidad. La respuesta no sólo fue escasa sino hasta irrespetuosa: fuimos atendidos en un pasillo. Nos dijeron que nos atendían el viernes, luego el martes y siempre fueron suspendidas estas reuniones.

Las necesidades son puntuales: Aumento de la tarjeta de alimentos del municipio (que hoy posee la vergonzosa cobertura de $200 mensuales), tarjeta complementaria para comedores (en concordancia con lo implementado en la Provincia recientemente para el conurbano) y garrafas para los comedores y merenderos.

Para que esto suceda, para que las necesidades se conviertan derecho en una política pública concreta, el comienzo de la solución es sentarse a dialogar. Es imperante abrir un canal de dialogo entre El Estado municipal y las organizaciones que tenemos presencia y responsabilidad en los barrios. Es priorizar la Emergencia Alimentaria porque con el hambre no se jode.

La semana entrante una vez más la calle nos encontrara unidos manifestándonos al calor de las ollas populares en diferentes puntos del centro de la ciudad. Lo hacemos porque no hemos podido solucionar ninguna de las diferentes necesidades a partir de las propuestas que presentamos. Lo hacemos en el país que produce alimentos para 400 millones de personas, lo hacemos en la llamada Ciudad Feliz.

Volviendo al relato evangélico del principio. Este “banquete” lo hace Jesús luego de enterarse de la decapitación y martirio de su primo Juan El Bautista en el suntuoso cumpleaños de la autoridad imperial Herodes Antipas para cumplir una promesa a su hijastra Salome ¿Qué promesas se habrán hecho en los fastuosos salones de reunión del G20 recientemente reunido en Buenos Aires? ¿Qué le habrá prometido el presidente a la responsable del FMI en la cena que tuvieron juntos?

Hoy recordamos a Santiago Maldonado, como siempre recordamos a Rafael Nahuel y todos los y las mártires por la causa del pueblo. Recordamos a Monseñor Angelelli, mártir a punto de ser canonizado cuestionado por el diario La Nación.

No queremos hambre y no queremos sangre en las calles. Pero ahí vamos a estar, firmes, pacíficos, para defender las necesidades del pueblo hasta que la dignidad se haga costumbre.

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