Pobreza

1 de Octubre de 2020 08:20

Mar del Plata registra la pobreza más alta en 17 años

Compartir
Compartí esta nota
Compartir
Compartí esta nota

El último índice del 38,9% que relevó el Indec solamente fue superado en el primer semestre del 2003, con el 39,9%, y en mayo de 2002, con el 44,8%. Cómo fue su evolución en las últimas dos décadas. Gráfico elaborado por 0223.

Prácticamente, cuatro de cada diez marplatenses y batanenses son pobres. Prácticamente, por cada persona que había en 2019 en situación de indigencia, hoy hay dos nuevas en Mar del Plata. Prácticamente, no hace falta agregar ninguna otra línea para dimensionar el delicado contexto social que atraviesa a la ciudad.

Pero sí se mira hacia las últimas décadas, se puede comprender todavía un poco más: es que el 38,9 por ciento de pobreza y el 12 por ciento de indigencia que relevó este miércoles el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) sobre General Pueyrredon no solo marca un fuerte crecimiento interanual sino que se ubica como la estadística más grave a lo largo de los últimos 17 años.

Si bien no hay que dejar de considerar algunas diferencias metodológicas en el cálculo y cierto sesgo en la confiabilidad de las series históricas, una primera mirada en retrospectiva permite observar que este índice solamente fue superado en el primer semestre del 2003, con el 39,9 por ciento, y en mayo de 2002, cuando las cifras treparon al 44,8 por ciento.

Pobreza. Evolución semestral 2010/2019. Tabla elaborada por la MGP en base a datos del Indec.

En el primer semestre de hace 17 años, según lo publicado por el organismo, también había un 30,6 por ciento de hogares pobres en "La Feliz" mientras que la indigencia afectaba a un 19,5 por ciento de la población y un 14,9 por ciento de los hogares.

La licenciada en sociología, María Eva Ayala, entiende que estos números interpelan "doblemente" al Estado en cuanto a su poder de acción: es que no solo debe potenciar su capacidad estratégica para atender las problemáticas estructurales históricas, sino también en el plano inmediato, para revertir la fuerte escalada de la indigencia, el dato más urgente que sobresale del relevamiento oficial.

"La pobreza es la manifestación social de muchos años de abandono, de muchas interrupciones, de improvisación en términos de planificación, y estos números no los veríamos si Mar del Plata hubiera podido pensar en términos de políticas de Estado para darle continuidad a lo que había que darle continuidad, para gestar instancias de un desarrollo verdadero con consensos pero pensados desde la inteligencia colectiva", sostuvo la profesional.

Indigencia. Evolución semestral 2003/2007.  Tabla elaborada por la MGP en base a datos del Indec.

La socióloga reconoció que la problemática coyuntural de la pandemia agrava fuertemente las falencias estructurales que distinguen a la ciudad pero advirtió que si las autoridades no comienzan a "planificar" el futuro entonces lo único que se podrá encontrar como resultado es un "futuro caótico". "Más allá de las incertidumbres que todos observamos, es importante repensarse desde la inteligencia colectiva", insistió, en diálogo con este medio.

En este sentido, Ayala consideró que hay una relación directa entre la suba de la indigencia y la suba que se marcó hace una semana con el número de subocupados, es decir, aquellos trabajadores informales o bajo condiciones de precarización. "Para esta indigencia, hay que pensar acciones urgentes y poder planificar hacia adelante para ver también cómo se resuelve lo estructural", sostuvo, y reafirmó: "En este contexto empieza a ser sustancial el rol del Estado en términos estratégicos".

Medición: qué es pobreza e indigencia para el Indec

La medición de la "línea de pobreza" consiste en establecer, a partir de los ingresos de los hogares, si estas viviendas tienen capacidad de satisfacer –por medio de la compra de bienes y servicios– un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas esenciales. Entonces, para su cálculo, es necesario contar con el valor de la Canasta Básica Alimentaria (CABA) y ampliarlo con la inclusión de bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, etc.) con el fin de obtener el valor de la Canasta Básica Total.

El concepto de “línea de indigencia”, en tanto, procura establecer si los hogares cuentan con ingresos suficientes como para cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas. De esta manera, aquellos hogares que no superan ese umbral o línea promedio son considerados como "indigentes".

Es decir, entonces, que el calculo de las líneas de pobreza e indigencia se puede resumir en tres pasos: 1) valorar la Canasta Básica Alimentaria con los precios de cada período; 2) actualizar el valor de la Inversa del Coeficiente de Engel (ICE), que varía de acuerdo a los cambios en los precios relativos de los alimentos respecto de los demás bienes y servicios; y 3) multiplicar la CBA por el ICE y obtener el valor de la Canasta Básica Total.

Las irregularidades en las mediciones

Si se analizan las últimas dos décadas, se puede observar que hay tres años y medio en los que no se puede constatar la pobreza que había en Mar del Plata porque el Gobierno no hizo relevamientos al respecto. La primera interrupción en las mediciones se produjo en el último semestre de 2007 cuando por un paro de los trabajadores del Indec se frenó el estudio sobre algunos conglomerados como el de Mar del Plata.

Gráfico 0223. La irregular curva evolutiva de la pobreza desde 2001 hasta 2020.

Los empleados del organismo habían impulsado un paro porque acusaban un "desmantelamiento del equipo técnico" que estaba a cargo de llevar adelante la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) - el nombre que recibe el relevamiento. Entonces, durante ese segundo semestre, ni los grandes conglomerados urbanos del país como Mar del Plata- Batán, ni el Gran Buenos Aires, ni Bahía Blanca-Cerri y Gran La Plata fueron relevados.

El segundo parate fue mucho más profundo y prolongado: se gestó a partir del último semestre de 2013 y se extendió hasta el primer semestre de 2016, y no estuvo vinculado a una medida de fuerza de los trabajadores sino a una política del gobernador Axel Kicillof, quien por entonces conducía los destinos del Ministerio de Economía de la Nación en la gestión de Cristina Kirchner.

Las diferencias metodológicas

En su modalidad original, estos índices se han venido aplicando en Argentina desde 1973, a través de la medición puntual de dos ondas anuales trazadas en mayo y octubre. En este caso es importante hacer un parentésis porque el conglomerado Mar del Plata-Batán recién empezó a ser considerado a partir de 1995, por lo que desde entonces hay referencias puntuales y específicas sobre el escenario local. De todos modos, la búsqueda de informes se dificulta ya que en algunos casos se han retirado de los archivos oficiales o se ha restringido su acceso.

A partir de 2003 fue cuando la Encuesta Permanente de Hogares pasó a ser un relevamiento en forma continua con una producción de datos en forma semestral para los casos de la pobreza y la indigencia. Con la desocupación, por ejemplo, esa producción se da en forma trimestral al igual que con otros índices.

Pobreza. Evolución semestral 2003/2007.  Tabla elaborada por la MGP en base a datos del Indec. (En rojo se marca la abrupta caída de los índices; en verde, el récord histórico).

Con relación a la medición de la pobreza, también es importante tener presente que la información que difunde el organismo está producida con la metodología de cálculo de la pobreza que se ha estado utilizando desde 1992, es decir, a partir de una valorización de la Canasta Básica Alimentaria y de la Canasta Básica Total comparada con los ingresos de los hogares relevados por la EPH, tal como se señaló anteriormente.

Desde 2016,  sin embargo, la medición introdujo la actualización de la línea de indigencia y de pobreza en base a la composición de la CBA resultante de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 1996/97. Dicha composición fue validada, en términos de la estructura alimentaria, con el patrón de consumo que surge de la ENGHo 2004/05. Así, la relación entre la a Canasta Básica Alimentaria y de la Canasta Básica Total se deriva, a su vez, de este último factor (2004/05).

Por eso Ayala advierte también que es "complejo" tratar de trazar una comparativa con las estadísticas oficiales con una "validez absoluta" al tener en cuenta el irregular funcionamiento que tuvo el Indec durante parte de la gestión del kirchnerismo. "Primero hay que pensar en que había un contexto internacional y nacional que posicionaba al país en una situación económica y social muy distinta pero también no hay que obviar la misma posibilidad de tener series históricas que sean verdaderamente confiables", apunta la socióloga.

El propio organismo llegó a reconocer que los resultados de sus relevamientos no son absolutamente confiables en determinados períodos. Esta advertencia se puede ver reflejada en la situación de pobreza e indigencia que atravesó a la ciudad entre 2010 y 2013, donde se observa una caída abrupta y repentina de ambos índices a un solo dígito. Al respecto, el Indec señala que ese período responde a una etapa de "emergencia estadística" en la que las series publicadas "deben ser consideradas con reservas". 

¿Por qué la diferencia entre los mismos índices? Una de las razones principales es que el Gobierno dejó de tener en cuenta una serie de precios de cada producto de la canasta básica entre el 2010 y el 2016 y en su reemplazo optó por utilizar directamente el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del rubro alimentos y el que corresponde al nivel general.

"En ese período, el Indec valoraba la canasta básica pero con precios irreales y a los cuales no podía acceder ninguna familia. Para decir un ejemplo grosero: el Indec quizás podía marcar que una canasta básica para una familia tenía un costo de 300 pesos cuando en realidad valía 1000 pesos. Entonces, entraban muy pocas personas debajo de esa condición de pobreza o indigencia", grafica el docente investigador marplatense Eugenio Actis Di Pasquale.

(*) Diferencias metodológicas hasta 2016 y pos 2016. Tabla elaborada por Mar del Plata Entre Todos; Eugenio Actis Di Pasquale. 

 

Pero con los nuevos cambios implementados desde el 2016 - que se sintetizan con claridad en el cuadro desarrollado por el informe de monitoreo ciudadano de la organización Mar del Plata Entre Todos y que estuvo a cargo del mismo Di Pasquale  (*) - se elevan los niveles monetarios de las líneas de pobreza e indigencia, y a su vez se amplía la distancia entre ambas. En términos de incidencia, entonces, los porcentajes que se relevan son mayores con la metodología que se aplica hace cuatro años, según lo que concluye el profesional marplatense.

Bajo esta óptica, el docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata (Unmdp) también señala que los registros actuales tampoco pueden llegar a ser directamente "comparables" con las mediciones que se hacían hasta antes del 2006. "A los números del 2002, 2003, 2004, 2005 y 2006 habría que sumarle 12 puntos porcentuales más de lo que figura originalmente para ponerlo sobre la misma base de la metodología que se aplica ahora", estima.

En declaraciones a 0223, Di Pasquale sostiene esta postura porque la medición que se hace esta fecha otorga una mayor valoración a la canasta básica. "Hay que tener en cuenta que por más que se aplique exactamente la misma metodología para atrás, tampoco es comparable porque las pautas de consumo han ido cambiando a lo largo de los años. Ahora, por ejemplo, hay gastos altos en telefonía celular mientras que en otras décadas no había prácticamente", agrega.

 

 

Compartir
Compartí esta nota