Seguridad

30 de Junio de 2020 08:11

Los homicidios bajaron un 30%, pero advierten que es por "una cuestión de puntería"

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Se registraron 15 homicidios contras los 21 de los primeros seis meses de 2019. Hay dos hechos sin esclarecer, en dos los imputados están prófugos y otros dos de los autores están en libertad.

Actividades restringidas, limitaciones a la circulación, controles para el cumplimiento de las medidas dispuestas en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio que lleva más de cien días y que logró, con más fuerza a fines de marzo y todo el mes de abril, reducir de manera notable la cantidad de causas penales en el Departamento Judicial Mar del Plata. En qué medida esa nueva realidad hizo que los homicidios registrados en la ciudad descendieran un 30 por ciento en comparación al año pasado, es un interrogante sin respuestas exactas.

Más allá de que se registraron 15 homicidios en los primeros seis meses de este año –contra los 21 registrados en el mismo lapso de 2019- los operadores judiciales consultados coinciden en que se trata de una “cuestión de puntería” porque más allá de la extensión de la cuarentena volvió a crecer el número de tentativas de homicidio y de lesiones en las que muchas veces los heridos no quieren aportar dato alguno para la investigación.

Con los hechos consumados, el dato alentador para los integrantes del Ministerio Público Fiscal y de la policía a cargo de la investigación es la cantidad de hechos esclarecidos. En apenas dos hasta el momento no hay elementos que permitieran identificar a los autores o al menos tener una pista concreta sobre los sospechosos.

 

Mapa de los homicidios registrados este año y comparativa con 2019.

Esos homicidios son los de Marcelo de Angeli, cometido a comienzos de febrero en su casa del barrio Colinas Verdes y el de David Ezequiel Martínez que fue hallado en un descampado en inmediaciones del aeropuerto a fines de abril. Mientras que el primero de los casos la autopsia que recibió el fiscal Fernando Castro confirmó que el hombre murió desangrado tras sufrir un par de cortes, en el caso de Martínez la causa fue un balazo que recibió por la espalda y a poca distancia.

Sobre éste último el fiscal Alejandro Pelegrinelli indicó que se pudieron establecer algunas cuestiones previas al hallazgo del cuerpo. “Una camioneta fue la que circuló por la zona de difícil acceso donde se halló el cuerpo y se estima que entre dos y tres personas habrían participado del hecho o al menos lo habrían cargado hasta el lugar”, le contó a 0223.

Dos femicidios y sus autores detenidos

Los dos hechos que tuvieron a mujeres como víctimas fueron calificados como femicidio por las autoridades judiciales y tuvieron al fiscal Fernando Castro al frente de las investigaciones que terminó con el dictado de prisión preventiva para los dos autores.

El primero se registró el 2 de marzo cuando se halló el cuerpo de Jordana Rivero luego de que Benjamín Baraj la arrojara del balcón del séptimo piso del departamento de la joven en Salta casi Luro. El hombre de 50 años está alojado en la Unidad Penal 44 de Batán y en los últimos días se conocieron detalles del robo que la víctima sufrió antes de ser asesinada y por el que detuvieron a otro hombre y hay una mujer que es intensamente buscada.

El otro femicidio fue el de Claudia Repetto que ya no tiene al titular de la Unidad Fiscal 1 al frente de la causa luego de los cuestionamientos de la familia de la víctima. La mujer de 53 años fue asesinada por Ricardo Rodríguez la noche del 1 de marzo y su cuerpo recién se halló el 28 de ese mes, horas después que allegados de la familia lograran atrapar al hombre de 50 años al que ya se le dictó la prisión preventiva

Autores en libertad y prófugos

Los hechos que abren y cierran la lista en este 2020 tienen un punto en común: los autores entregaron de manera voluntaria las armas empleadas para matar a dos personas que intentaron asaltarlos. El 15 de enero un oficial disparó a los tres sujetos que se acercaron al auto en el que estaba con su pareja en el Parque Camet y mató a uno de ellos: el fiscal Juan Pablo Lódola consideró desde el comienzo que actuó en legítima defensa.

El último hecho ocurrió el 18 de junio pasado en el barrio Chauvín cuando el hijo de un contador disparó varias veces contra el sujeto que intentó asaltar a su padre. Si bien está imputado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, el fiscal Castro no dispuso ninguna medida restrictiva de la libertad mientras que su defensa planteará que se trató de un hecho en legítima defensa.

En otros dos hechos los investigadores lograron recopilar elementos que permitieron imputar la autoría de los homicidios a varias personas, aunque en ambos casos sus autores se mantienen prófugos. El primero de los casos tiene a varios acusados de matar a golpes y puñaladas a Alfredo “Mono” Sosa luego de que éste robara en una casa en la zona de Ratery al 1600. “Hay personas sospechadas de ser los autores de las heridas mortales y hay cursadas órdenes de detención” dijo el fiscal a cargo de la causa a este medio.

Algo similar ocurre con la investigación por el homicidio de Franco Morales el 19 de abril pasado en el barrio Coronel Dorrego y que tiene como único imputado a Matías “Zorrino” Suraniti. La fiscal Andrea Gómez sostiene que, a partir de los testimonios recabados en la zona, el ataque se dio tras una discusión entre víctima y victimario  por un conflicto de vieja data de origen desconocido.

En la instrucción se pudo establecer que tras el ataque, “Zorrino” se fue en la motocicleta en la que se desplazaba junto a otra persona a la casa de su madre, a escasos metros del lugar donde ocurrió el ataque. Minutos después escapó con destino desconocido hasta el momento.

El único acusado menor de edad y la falta de puntería

De los 15 homicidios registrados hasta el momento solamente está acreditada para los investigadores la participación de un menor de edad en el crimen de Ernesto Ortiz el pasado 6 de marzo. Una de las singularidades de la causa es que el joven de 18 años –era menor el día del hecho- cumplía la prisión preventiva solicitada por el fiscal Walter Martínez Soto en su casa, pero incumplió esa morigeración y se dispuso su traslado a la Unidad Penal 44 de Batán.

Si bien es el único detenido por el hecho, familiares de la víctima insisten en que los autores son las otras personas –todas mayores de edad- que lo acompañaban al momento del ataque.

Otro miembro de una de las Unidades Fiscales de Instrucción le contó a 0223 que si en la balanza se sumaran la creciente cantidad de hechos que terminan con personas heridas de bala o apuñaladas otra sería la sensación. “En muchos de esos ataques no contamos más víctimas por una cuestión de acierto porque hay cada vez más violencia para dirimir cuestiones pendientes”, señaló.

En el mismo sentido el fiscal Alejandro Pelegrinelli sostuvo que muchos de los heridos que ingresaron al Higa durante sus turnos directamente se niegan a dar detalle alguno que permita identificar a los autores. “La violencia en ascenso es algo que se ve también en la fiscalía de Flagrancia que ya está con los números de causas que existía antes de la pandemia “, dijo.

Esa percepción fue ratificada por el fiscal de Flagrancia Gastón de Marco para quien el movimiento de la fiscalía, especialmente durante las guardias del fin de semana, es igual al  que existía antes del comienzo de la pandemia. “El número había bajado en el comienzo del ASPO, pero desde hace tiempo volvió a los niveles habituales”, dijo.

 

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