Suspendieron el juicio al acusado de matar a un remisero en el barrio Las Lilas

El debate que se tendría que haber realizado esta semana se pasó a último momento para fines de noviembre.

Miguel Angel Luis murió tras estar varios días internado.

26 de Junio de 2021 08:10

Por Redacción 0223

PARA 0223

De manera más que sorpresiva, a menos de veinticuatro horas del comienzo del juicio, la pareja del remisero Miguel Angel Luis, asesinado en enero de 2020 en el barrio Las Lilas, se enteró que por la falta de un informe psicológico el debate debía suspenderse. Tras la realización de una audiencia, le confirmaron que el juicio a Braian Albornoz, alojado en el complejo penitenciario de Batán, se hará la última semana de noviembre.

Micaela Noviello, pareja del trabajador asesinado de seis disparos, reconoció a 0223 que al conocer la decisión, pero especialmente la manera en que se llegó a la suspensión, sintió que estaban jugando con ella. “Se piensan que con estas cosas me debilitan, pero tengo las mismas ganas de llegar a juicio que hace un año y medio porque le prometí a Miguel cuando estaba muy grave que iba a hacer justicia”, dijo.

“Nos tuvimos que preparar de todas maneras, de forma psicológica para poder cerrar una etapa porque pasó un año y medio. Estaba todo perfecto, pero apareció un planteo de la defensa oficial que llevó al Tribunal Oral en lo Criminal 2 a tener que suspender el debate pocas horas antes”, explicó.

Si bien Albornoz estuvo representado por la defensa oficial desde el inicio de su detención, cuando se confirmó la fecha de juicio los familiares contrataron un abogado particular que ofreció –dentro de los tiempos legales- la posibilidad de realizar un juicio abreviado.

Ante el rechazo de Micaela, que desde un primer momento junto a su abogado Maximiliano Orsini definió que querían llegar a un juicio oral y público, la familia del imputado cambió de abogado y además de reiterar el ofrecimiento de juicio abreviado sostuvo que podían llegar a hacer un ofrecimiento económico. “Nunca hubiera aceptado dinero, la plata no la necesito porque trabajo todos los días, yo no quiero la plata del hijo de puta que mató a mi marido.  Lo voy a esperar en el juicio para mirarlo a la cara, para decirle todo lo que quiero decir”, dijo.

A partir de ese momento el imputado volvió a ser asesorado por la defensora oficial Carla Ostachi quien mandó un escrito en el que pidió la suspensión del juicio para más adelante ante los casos de Covid y las precarias condiciones edilicias de Tribunales. Ante ese pedido el fiscal Leandro Arévalo sostuvo que no era una excusa para postergarlo ya que desde hace un par de meses se están realizando debates de manera presencial.

Sin embargo desde la defensa se envió otro comunicado en el que aclaraba que faltaba realizarle una pericia psicológica a Albornoz, pero el titular de la Unidad Fiscal de Instrucción 7 reiteró que no era un motivo para suspenderlo y que debían tratar de conseguirla antes del inicio. Sin embargo, ante la posibilidad de que se planteara una nulidad, el Tribunal Oral en lo Criminal 2 decidió suspenderlo.

“El juicio empezaba el 23, un día antes nos avisaron de esto y después hicieron una audiencia para definir la fecha en la que no pudimos estar con mi abogado porque adelantaron la hora. Lo cierto es que por la demora en la realización de esa pericia el debate se haría en tres jornadas a partir del 23 de noviembre”, agregó.

Micalea exigió tener la seguridad de que el juicio se va a realizar en esa fecha y no encontrarse con esa sorpresa.  “Yo puedo esperar cinco meses más, pero quiero que ese día nadie salga con un martes 13”, aclaró.

Para Micaela el planteo de la defensa es hacerlo pasar por drogadicto o marginado de la sociedad, pero sostiene que eso no es así.  “Todos los días uno tiene la opción de ser una buena persona o cargarle la vida a alguien: ese día Albornoz se levantó y cagó a toda una familia, hizo perder todos los  proyectos que teníamos juntos”, agregó.

“Yo se lo prometí a Miguel, por eso tengo esta energía, porque prometí que iba a hacer justicia. Estas jugadas sucias no me hacen nada, cuando uno está tan curtido porque te lo quitan todo, solo te queda seguir porque no hay nada que me pueda causar más dolor”, concluy.

Los hechos

Para el fiscal Leandro Arévalo está probado que la madrugada del 5 de enero de 2020 Braian Albornoz sacó sin permiso de la casa de su familia en el barrio Bernardino Rivadavia una pistola calibre nueve milímetros Bersa Thunder propiedad de su hermano policía y se retiró en el mismo remís que lo había llevado hasta ese lugar.

Cerca de las cinco y cuarto de la madrugada Albornoz le disparó al menos seis veces al conductor del remís licencia 448 cuando circulaban por la calle Bahía Blanca entre Rawson y Garay. Con heridas en su rostro, una mano, hombro y en la zona lumbar, Miguel Angel Luis chocó contra un poste de luz, logró bajar del auto y pedir ayuda: si bien la policía lo trasladó de urgencia al Hospital Interzonal General de Agudos (Higa), murió cinco días después.

La investigación a cargo de la Unidad Fiscal de Instrucción 7 pudo establecer los testimonios de los testigos que vieron en el lugar a víctima y victimario. El análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad también permitieron observar al imputado corriendo con las prendas de vestir detalladas en las distintas testimoniales.

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