La playa de los caracoles: un refugio oculto en la Costa Atlántica repleto de tranquilidad

La marea suele depositar una variedad de conchas sobre la arena cuando se retira durante la tarde.

El destino está muy alejado de los balnearios populares.

1 de Febrero de 2026 18:01

Por Redacción 0223

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La Playa de los Caracoles surge como un refugio de paz absoluta al sur de San Clemente del Tuyú, lejos del bullicio tradicional de los balnearios populares. Este rincón virgen se caracteriza por un paisaje único donde la marea deposita una inmensa variedad de conchas sobre la arena al retirarse cada tarde. Familias y fotógrafos eligen este destino por su silencio y el contraste visual que ofrecen los dibujos naturales formados por el agua.

El entorno permite disfrutar de actividades variadas que van desde la pesca deportiva de costa hasta largas caminatas contemplativas durante el atardecer. Los aficionados a la caña suelen capturar especies como corvinas y bagres lanzando sus líneas entre las primeras rompientes del mar. A pesar de la tentación de recolectar los caracoles, los expertos aconsejan mantenerlos en su sitio para preservar el equilibrio del ecosistema local.

Los expertos recomiendan dejar los caracoles en su sitio.

Cuáles son las principales atracciones de la Playa de los Caracoles

A pocos metros de la orilla se encuentra el vivero Cosme Argerich, un predio de catorce hectáreas con una frondosa arboleda ideal para pasar el día. Este espacio ofrece servicios de parrillas, mesas y senderos diseñados para realizar cabalgatas guiadas o recorridos en bicicleta bajo la sombra de los árboles. La combinación del bosque con la playa ancha genera un microclima especial para quienes buscan combatir el estrés de la ciudad.

Ubicada a solo 340 kilómetros de la Capital Federal, esta zona es accesible a través de la Autovía 2 y la Ruta Interbalnearia 11 en un viaje de cuatro horas. El sector cuenta con puestos gastronómicos distribuidos estratégicamente para proveer suministros básicos sin romper la estética agreste del lugar. Se consolida así como una opción cercana y económica para descubrir una faceta solitaria y natural de la Costa Atlántica.