Ropa deportiva, artesanías, camperas y hasta comida en una feria a cielo abierto, a metros de la Bristol

Los precios son incomparables y abarcan todos los rubros. Sin embargo, no todo es alegría: los comerciantes del centro, indignados.

La feria comercial que se montó a metros de la Rambla marplatense.

4 de Febrero de 2026 16:47

Por Redacción 0223

PARA 0223

A metros de la rambla marplatense se instaló una feria comercial que cubre rubros de lo más variados. Los locales y turistas que se acercan pueden conseguir ropa deportiva, mallas, zapatillas, camperas, souvenirs de Mar del Plata y hasta comida a precios sin comparación posible.

Las prendas deportivas de marcas no oficiales son uno de los principales atractivos de la feria. Los shorts imitación a la marca del cocodrilo tienen un valor de $20.000 y los que tienen impresa la pipa o las tres líneas cuestan $15.000. Las chanclas, van desde $18.000 en adelante y las zapatillas se consiguen por $50.000. Hay polleras animal print de $20.000, gafas de sol desde los $5.000 y vestidos de $15.000.

También están los stands de camperas, con percheros a la vista que ofrecen modelos invernales de $39.000. Además, para los más chicos, se disponen juegos de playa como el tradicional combo de balde, palita y rastrillo a $4.000, y pelotas y otros elementos básicos también por el mismo valor. Las lonas para descansar en la playa se consiguen por $5.000.

La feria se prolonga por unos cien metros, entre el edificio del Casino Central y el primer pasillo que conduce a la playa Bristol. Después de los stands de indumentaria se suceden los de comida rápida, con panchos de $3.500, hamburguesas completas y choripanes de $7.000, conos de papas fritas a $5.000 y paquetes de garrapiñada a $2.000.

No todo es alegría: el disgusto de los comerciantes del centro

No todos están felices con la aparición de la feria y sus precios y productos. En los negocios del centro consideran que la competencia es desleal y que "todo es un gran tongo".

Para los comerciantes locales, faltan controles y todo resulta un disparate: "Encima ahora tienen la protección de un sindicato -Sivara, el Sindicato de Vendedores Ambulantes- que no sé que derechos cuida si venden todo en negro".